martes, 16 de marzo de 2010

MONOGRAFIA. EL EJERCITO ROMANO.

Quiero compartir con vosotros esta monografía de Mattia Mauro Raffaello Casali Guidugli, me ha gustado y esperos que tambien a ustedes.

Introducción:

El ejército romano fue la clave para la supremacía de la pequeña ciudad entre el palatino y el capitolio. Esta data desde la era monárquica, sufrió grandes modificaciones durante la republica, fue el más impresionante e imponente durante el alto imperio, por último produjo las crisis del bajo imperio. Esto nos demuestra que el ejercito romano no siempre fue de un modo en particular, eso nos responde también a las preguntas de porque en tantos textos, por ejemplo, varia en numero de las legiones, o porque varia el numero de la organización. Esto se debe a una serie de personas, como Servio Tulio, Camilo, Cayo Mario, Julio Cesar, Augusto, entre otros, que hicieron su gran aporte para forjar lo que fue el centro del poderío romano.

Si bien recordamos, es preciso mencionar que Roma fue el único imperio antiguo que poseía un ejército fijo (solo a partir de la republica), además de adiestrado en academias (a partir de Mario), con número fijo de organizaciones y rangos (a partir de Servio Tulio y Camilo).

Además desde la época de Cayo Mario, Roma se convirtió en el único pueblo que presidía los costes de su ejercito, en la actualidad si tomásemos el valor de las monedas romanas, y comparásemos ese coste con el del "Euro", nos daría un total de más de 15.777.245.

Composición del ejército romano mediante la historia del imperio:

En un principio, en la heptarquía de la ciudad romana, el ejército estaba compuesto solo por los ciudadanos patricios. De este modo los patricios estaban divididos en 30 curias. Cada curia debía aportar con 100 hombres, a estos se les denominaba "Milities", ya que eran de infantería. Además cada curia debía aportar un mínimo de otros 10 hombres para conformar la caballería, llamada "Decuria", compuesta por 10 jinetes llamados celeres. Los infantes eran comandados por un Tribuno Militaris y los jinetes por un Tribuno Celeres. Al mando supremo de todo el ejército estaba el rey.

El ejército monárquico no era permanente, tan solo se reclutaba en primavera y se disolvía en otoño, ya que los sacerdotes consideraban una falta de respeto combatir en aquellos meses de invierno.

Servio Tulio, segundo rey etrusco, produjo una reforma general en todo el ejército romano, reorganizó al pueblo, desechando las curias, y reorganizándolo en centurias, cada una de 100 personas. El ejército de Servio Tulio ahora además aceptaría a los plebeyos en las legiones, dependiendo de la renta de cada legionario este podía ser de caballería, infantería pesada o ligera, o podía ser dejado como albañil, constructor o músico.

De este modo el ejército de Servio Tulio pasó a estar conformado por 4.500 personas. La cantidad de infantes de armadura pesada eras de 3.000 aproximadamente, los infantes ligeros de 1.200 y los celeres o jinetes continuaron siendo 300.

Hacia el siglo IV antes de Cristo, el ejército de roma empieza a ser algo más uniforme, la nueva republica implanta un servicio de indemnización a los campesinos que deben dejarlo todo por ir a las líneas del ejército. Este pago era llamado "Septendium", con ello la carrera militar empezó a ser más respetada y se consideraban los soldados por su rendimiento, edad y valor en la lucha. De este modo es cuando un patricio llamado Camilo interviene, considera una formación antigua propuesta por Servio Tulio, de este modo se crea de forma fija el "Manipulum" o Manipulo, organización de 200 hombres, cada legión poseía 21 manipulos. De este modo Camilo organizo a sus 21 manipulos en cuatro líneas.

En la primera línea había 6 manipulos, es decir 1.200 hombres, estos eran los llamados Velties, estos eran los ciudadanos más jóvenes y pobres, constituían a la infantería ligera. Luego de estos venía la segunda línea, conformada por otros 6 manipulos, estos eran llamados los Hastatos, eran los hombres jóvenes y maduros, pero en cierta manera de lo que hoy sería clase media, de este modo estos 1.200 hombres constituían la infantería pesada. Luego de estos venía la tercera fila, los llamados príncipes, los ricos y jóvenes, eran también de infantería pesada. Por último estaban los Triatos, los más viejos y veteranos, pero nunca inferior a los 50 años en esta época, eran algunos soldados de infantería pesada, otros de ligera, solo actuaban si se ponía muy dura la lucha, eran 3 manipulos, es decir 600 hombres. A esta época el ejercito romano estaba compuesto por 4.500 hombres en total.

Las reformas del ejército no empezaron hasta luego de la constitución de los tribunos militares en el 444. En este instante el comandante en jefe del ejército de roma dejo de ser el Rex –rey-, en lugar de este los nuevos generalísimos fueron los dos cónsules, quienes tenían a su cargo cada uno dos legiones, las cuales seguían siendo cada una de 4.500 hombres. Hacia el año 300 roma constaba con más de 18.000 hombres romanos para la lucha, sin contar las legiones de aleae, las cuales son las de los pueblos aliados, ya que la constante emigración de roma y su comercio, habían llevado a que esta afianzara su dominio sobre las tierras centro itálicas.

Si recordamos, el número de patricios era mínimo, el crecimiento demográfico era monopolizado por las familias plebeyas, y los pueblos aliados llegaban por montones, por ejemplo, siendo tan solo una ciudad tan pequeña, roma hacia el año 300 ya poseía embajadas en Epiro y Egipto.

La división del ejército y de la legión mediante manipulos continuó siendo de la misma forma, hasta la época de Cayo Mario. El orden del ejercito cambió, la organización que el formulo no cambiaria nunca más.

En obras maestras de diversos autores, como por ejemplo de Polibio, se describe al ejército romano, estos apuntes son los que tomaremos en cuenta para describir a este gran gigante imponente de la antigüedad.

El ejército romano se componía de legiones, agrupaciones que constaban de 4.200 hombres de infantería, 300 o 600 hombres de caballería, en algunos casos 500 o 1.000, todo dependía del capital proporcionado por el estado al cuestor, encargado de las relaciones económicas entre los Tribunos Militares y el capital disponible del gobierno romano.

Además a este número se le sumaban los aliados o socci, que eran de un número casi igual que la legión. Además estaban los proletarios o auxilia, un número reducido de legionarios y de gente de otros pueblos destinada a poyar a la legión cuando la batalla era demasiado dura. Además el ejército romano empezó a contar con 55 catapultas para cada legión, sin contar las casas y los otros utensilios del campamento, para esto eran necesarios músicos, albañiles, carpinteros, esclavos, los cuales eran por lo menos unas 700 personas. De este modo una legión completa variaba su numero entre los 4.000 y 6.000 dependiendo su función, la cual a su vez dependía primordialmente del tipo de provincia y de que si era senatorial u imperial.

Por lo general los 4.500 hombres de la legión estaban divididos en cohortes, cada una comandada por un Tribuno Militia. De este modo en cada legión había entre tres o cuatro tribunos. Si bien recordamos, Polibio nos pone en el caso de que aproximadamente cada año se investía a dos legiones en roma. Esto era más de 18.000 hombres, si bien recordamos, Roma debió haber contado con un número superior a los 7.000.000 de habitantes al llegar a la época de Cayo Mario y unos 9.000.000 millones a la época de Julio Cesar.

Durante Augusto y Tiberio debe haber habido unos 13.000.000 de personas en el imperio. Lo más probable es que por lo menos hayan llegado a haber en roma por lo menos un número de casi 20.000.000 habitantes, algunos incluso han llegado a estimar un periodo de sobrepoblación de más de 70.000.000 de habitantes. Esto indica un índice de natalidad alto, al igual que uno de mortalidad muy bajo, a excepción en las fronteras, que gozaban de inestabilidad, lo que implicaba la creación de nuevas legiones cada año.

De este modo es como Polibio nos dice que cada año el ayuntamiento romano se debían inscribir todos los ciudadanos romanos para formar parte del ejército, algunos si eran necesarios, otros porque les gustaba la carrera, de este modo, haya sido cual haya sido la razón, es que roma organizaba más de 18.000 hombres al inicio de la republica y al final del imperio, ¾ de la población pertenecían o habían pertenecido a la clase equina.

Como ya lo dijimos, cada legión se dividía en cohortes, tomando como ejemplo a una legión de unos 4.200 soldados, se especula que esta haya podido estar dividida en 3 o en 4 cohortes. Esto dependía si era para batalla o para la contención de rebeliones internas, ajenas al pretorio y a la especie de policía que poseía roma. De este modo Roma dividía a la legión en 4 cohortes de 1.000 cada una, a excepción de la primera, la cual poseía 1.200 hombres, es decir un manipulo más, esto se debe a la importancia que poseía el primer Tribuno, de este modo nos podemos percatar que la importancia de los Tribunos dependía de que cohorte tuvieran a su cargo.

El Tribuno más conocido por tanto era el de la Primi Cohortis o Primera Cohorte. En los casos que la legión no fuese para alguna provincia fronteriza o para alguna guerra, como ya dijimos se dividía en 3 cohortes, cada una de 1.400 hombres, en este caso el número de legionarios no varía, pero aún continúa la preponderancia de la Primi Cohortis.

A su vez cada cohorte estaba dividida en centurias, las centurias eran unidades de 100 hombres, en cada cohorte por tanto había 10 centuriones, es decir, generalísimos de esos 100 hombres ya designados. Pero en la Primi Cohortis, recaía el mando de un centurión de confianza del tribuno y de uno electo por los propios soldados, de este modo los otros 200 hombres obedecían a dos generalísimos, los cuales en muchos casos se vieron obligados a repartirse el poder de los 200 hombres, este sistema de los manipulos no se siguió usando por sus problemas en el comando, por esto es que en muchos casos futuros los manipulos se disolvieron y se ocuparon, más seguidamente dos centurias más en la Primi Cohortis.

Lo mismo sucedió con las dos manipulos con los que se dotaba a las legiones de tres Tribunos, simplemente luego se disolvieron creándose 4 centurias más. En resumen hacia la época imperial en una legión de tres Tribunos había 14 centuriones por cohorte y 42 en toda la legión. Además en las legiones de 4 Tribunos había 42 centuriones y 10 por legión a excepción de la primera en la cual había 12 centuriones. Además las centurias, como siempre se a dicho zonal unidad base del ejército romano, por ello es que cada centuria podía estar compuesta de tan solo infantes, de este modo se llamaba Centuria Peditata, o de infantes y caballeros, de este modo era llamada Centuria Mixta. Esta también era llamada Centuria Equitata, se componía generalmente de 2/3 de infantes y de 1/3 de turmas o jinetes.

Además cada centuria se dividía en 10 centubernias, cada una de 10 hombres, no tenían ningún hombre al mando de ellas, solo al Centurión, tan solo eran una unidad útil en cierta forma en la movilización y en el campamento, ya que debía haber un prefecto que ayudase a la movilización de estos 10 hombres.

Según Polibio, cada hombre en roma debía servir en el ejército, los que tenían un ingreso de más de 500 dracmas debían de elegir entre 16 años en la infantería y 12 años en la escuela de turmas. Además cuando los cónsules o el emperador fijaba la investidura de una legión, era un hecho de celebración en roma, nunca se hacia en febrero, porque era tan solo el mes de la purificación, por lo general se hacia en la primavera europea, que corresponde a los meses de Abril y Mayo.

De este modo los postulantes son dirigidos al capitolio donde oran a Júpiter para purificar sus almas. Luego pasan a las puertas del Palatino, en el foro, donde el cónsul o el emperador proceden a la ceremonia de nombramiento de las nuevas legiones. De este modo, es como el grupo es dividido en 2 grandes masa de hombres, es decir dos legiones, luego es vuelto a dividir en las 4 o 3 cohortes cada una, correspondiente a cada legión.

Ahora pondremos el ejemplo tomado por Polibio de cuando un cónsul esta invistiendo a dos legiones, una de tres tribunos y otra de cuatro tribunos. De este modo es como empieza, toma a la primera legión, dividida entre 4 cohortes, y les asigna a dos veterano Tribuno Militia de confianza, luego asigna a los dos más prestigiosos de los nuevos soldados para que sean los otros dos Tribunos Militares. Luego toma a la otra legión dividida entre 3 cohortes e impone a sus 3 Tribunos Militares, veteranos de confianza del cónsul. Este acto, según Polibio, era común, el de consagrar a Marte y Júpiter dos legiones, una de 3 y otra 4 cuatro Tribunos. Sumado a los vuelcos de los prestigios y cercanía a los cónsules gobernantes. De este modo los Tribunos dan sus botos de confianza, luego proceden a escoger a sus respectivos centuriones, Polibio nos explica que primero el Tribuno escoge a la mitad de los centuriones, es decir a 6 o 7. El resto son electos entre los soldados.

De este modo se prosigue a tomar el voto de confianza y de no matrimonio, entre otros, asegurando la confianza de los nuevos legionarios romanos. Luego de esta ceremonia se prosigue a la separación de las legiones y envío a sus respectivos lugares. Por lo general, cuando a las legiones se les asigna una misión de batalla y conquista, son puestas a cargo de algún legato –titulo de general en roma-, sea o no gobernante alguna tierra cercana al lugar del asedio o asalto. El legato era sierre de clase senatorial, de confianza del cónsul o el emperador, este no podía intervenir en las elecciones de los Tribunos, pero si podía elegir a su Prefectus Castrum, o prefecto de campamento.

Como ya lo hemos dicho otras veces, también las legiones constaban de caballería cuando no estaban estas combinadas con la legión, conformando las Centurias Equitatas. De este modo es como los ciudadanos que estuviesen dispuestos a pagar su entrada en la academia podrían entrar a ser jinetes para el imperio romano. Los jinetes eran llamados Turmas, los cuales se organizaban en Alae, las cuales podían ser generalmente de 100 hombres, pero en algunos casos especiales, como en el de provincias orientales como Palestina y la Capadocia, los cuestores asignaban un numero mayor de jinetes, en algunos casos las Alae de jinetes llegaban a dar un total de 500 turmas –Alae Quinquenaria- o en casos extremos más de 1.000 –Alae Miliaria-. Los escuadrones o Alae de jinetes estaban comandadas por decuriones, cada decurión comandaba a 100 jinetes, mientras que una Alae se componía de 10. Generalmente había 3 decuriones, dos electos por los jinetes y 1 electo por el cónsul o emperador gobernante. Si habían más de 3 decuriones, se dividía en la mitad el número de comandantes de las tropas de a 100, y se daba a escoger una mitad a los jinetes y la otra al cónsul o Augusto (o Cesar si es la dinastía Julio-Claudio).

Además a esto se le sumaban los Prefecti, generales a cargo de las cohortes de las tropas auxiliares. En algunos casos comandaban conjuntamente con algún general aliado las tropas de algún pueblo amigo, estos eran los socios o socci. Por lo general las filas de las tropas auxiliares fueron llenadas en un principio por astures, los cuales fueron muy conocidos por su forma de montar a caballo. Además hacia el final del imperio, los más conocidos fueron otros como los Francos, Visigodos y Burgundios. La diferencia entre los socci y los auxilia recae en que el primer grupo nombrado, los socci, poseen su libertad y tan solo son un apoyo para roma, son aliados a cargo de sus propios generales, pero en algunos casos aceptan dentro del mando a los prefecti romanos, por su sabiduría en la lucha. En el caso de los auxilia, son tropas plenamente bajo el dominio de roma, adquirían la ciudadania luego de 7 años de servicio, mientras que los socci luego de 10 años de servicio. Los auxilia eran mayoritariamente de países sometidos o poco romanizados, los Triatos ocupaban los cargos de tribunos en las líneas de este tipo de legiones.

Dentro de las líneas de ataques de las legiones, cada cohorte y centuria era meticulosamente estudiada y dividida en las antiguas bases de división por edades, de este modo nos cuenta Polibio que se continuo dividiendo a los soldados en Triatos, Hastatos, Velties y Principes. En muchos casos, los Velties comenzaron a ser comunes en la arquería romana. Los Hastatos y Principes, tanto en la infantería pesada como la ligera, además de las turmas, en especial estos últimos, los príncipes. Los Triatos continuaron siendo en su mayoría los auxilias de las batallas. Todos estos eran estudiados meticulosamente y distribuidos en las distribuciones de cohortes y centurias.

Con las guerras civiles fue necesario poner un arbitraje al conflicto entre los legatos –generales romanos-, de este modo entre las reformas de Cesar Augusto se distingue la división de las carreras cívicas y militares, esta última saliendo victoriosa de la crisis republicana, erigiéndose como la clase dominante en el alto imperio, se transformo en la que monopolizaba el imperio, e incluso fue tanto su monopólio que se extendió hasta por la clase imperial, infundiendo el poderío sobre los emperadores y cesares. De este modo la clase caballeresca o equina, nombre de la clase de los militares viene siendo en algunos casos la que provocase la crisis de finales del alto imperio, provocando esta la gran anarquía en roma.

De este modo en el principado la clase equina estaba dividida en dos: por un lado el "Sequito del emperador", mientras que por el otro "Las legiones de campañas".

Por un lado el sequito del emperador estaba compuesto por tres tipos de cohortes, unas llamadas las cohortes pretorianas, eran aproximadamente 9 cohortes, es decir 9.000 hombres, dos legiones completas a cargo de las ordenes del emperador. Sus deberes eran proteger al emperador de cualquier ataque u intento de homicidio, registraban mucho a los visitantes del palacio imperial del palatino. En resumen se convirtieron en el servicio de defensa del soberano. Los pretorianos estaban todos a cargo de un Prefecto Pretoriano.

Siguiendo con el sequito del emperador, los pretorianos tan solo defendían la autoridad imperial en la ciudad o zona donde se encontrase el emperador, de este modo Cesar Augusto creó las cohortes urbanas, eran una legión completa con el cargo de proteger la autoridad romana, eran algo así como el servicio de policía imperial de Roma, en un inicio fueron 3.000, luego una legión completa y posteriormente fueron ganando más y más terreno. Por último el sequito imperial contaba con unas cohortes de vigilancia, eran 3 o 4 cohortes aproximadamente, se encargaban de extinguir incendios y de la guardia nocturna estaban a cargo de un Prefecto. Por lo general estaban compuestas estas últimas clasificaciones de cohortes por libertos –esclavos liberados-, por ello es que eran las de menor prestigio.

El último punto que me gustaría destacar, es que conforme ascendía la republica y aumentaba la crisis, si bien recordamos el ejército se engrandecía y roma ya no solo contaba con 4 legiones repartidas entre los dos cónsules, en esta instancia fue cuando apareció una nueva reforma, y quedo a mando de un propretor o un procónsul un grupo de dos, tres o cuatro legiones. El procónsul o propretor poseía un titulo militar que actualmente sería general, de este modo este general era llamado "Legato", este portaba una capa de color púrpura o rojo oscuro, era el único que la portaba. De este modo los generales se distinguían dentro de la legión. Además los tribunos militares portaban también portaban esta capa, pero al contrario de los legatos, esta era de color blanco. Por último los otros comandantes importantes dentro de las batallas y asedios, los centuriones, vestían igual que los legionarios comunes, pero solo se le distinguía por pequeños detalles, estos era: el centurión llevaba la espada al lado izquierdo, mientras que los legionarios comunes la portaban en la derecha. Su distintivo más común era que su cimera era de forma transversal, distinta a todas las otras de tanto los legatos como de los legionarios y tribunos. Por último en algunos casos el centurión portaba espinilleras de metal, que lo recubrían desde la rodilla hasta los tobillos.

Los estandartes y signos de Roma:

La primera de estas imagenes, de izquierda a derecha, corresponde a la insignia más importante para roma, esta es el "Aquila", signo de la deidad protectora de roma. Esta insignia era la que representaba a cada legión, su protección estaba a cargo de la Primera Cohorte. La aquila era el objeto de culto dentro de la legión. En un principio el aquila no era el único símbolo, también estaba el lobo, el minotauro, el caballo y el jabalí, pero a instancias de Cayo Mario, este abolió los otros 4 signos, dejando como único representante de roma al águila o aquila. En la época de Cayo Mario las aquilas estaban hechas de plata, pero a instancias de Augusto se empezaron a fabricar de oro.

Además del aquila, el ejército contaba con otras insignias, la que vemos al lado derecho del estandarte del águila es la insignia del Vexillum, esa insignia le correspondía a las tropas que se encontraban en lugares lejanos luchando, por lo general más allá de los límites imperiales, además las unidades que se apartaban de la legión, por ordenes del legato o tribuno, ya sea para explorar, negociar o hacer algún otro servicio mediante la campaña, también portaban la Vexillum. Este estandarte era un largo bastón con una bandera que tenía un águila en el centro de esta. Hacia la época de Augusto se empezó a usar tan solo de color rojo, esto fue por primera vez con las legiones que ocuparon Cirenaica y Egipto al mando de Octavio en la guerra civil.

La última insignia corresponde a la Signum, estandarte que pertenecía a las centurias, por esto es que era la insignia más usada en las legiones, dentro de cada una por lo menos debían de haber más de 40 Signum. Este estandarte estaba constituido por el águila y la insignia de la corona romana en la punta, bajo esta la inscripción de SPQR, solo durante la republica, luego fue remplazada por el nombre del soberano. En la inscripción también se encontraba escrito que numero de cohorte eran. Por último las insignias en forma de círculo, significaban el número de centuria que correspondía a la cohorte correspondiente.

La pérdida de cualquier estandarte era considerada la deshonra para roma y en especial para el legato, dentro de la sociedad romana se celebraba la recuperación de las insignias romanas y se consideraba una desgracia la desaparición de alguna. Como ejemplo esto, puedo nombrar a generales importantes que arriesgaron su vida por alguna insignia, en este caso el águila. Como ejemplo tomare a Julio Cesar, quién en sus relatos de la conquista de las Galias señala que cuando se encontraban en el canal de la mancha, un Aquilifer, guardián del águila, perdió la insignia, dejándola caer en las aguas del canal, rápidamente Cesar se percato y según relata, el Aquilifer se lanzo a las turbulentas aguas a recuperar la insignia.

Por lo cual él mismo se encargo de premiarlo y condecorarlo, tanto como si este le hubiese salvado la vida en aquel instante. Además hay que recordar que dentro de la historia romana este hecho marcaba un hito social, de este modo es como muchos historiadores antiguos y escritores señalas estos continuos hechos, como por ejemplo: Mientras César luchaba en las Galias, su amigo Craso fue derrotado por los partos en Carras, al norte de Siria, el 53 a.C. Todo su ejército de siete legiones fue muerto o prisionero y las siete águilas capturadas. El sucesor de César, Augusto, consiguió tras años de negociaciones que las águilas fueran devueltas y toda Roma lo celebró como una gran victoria. Pero años más tarde, el ejército de Quintilio Varo fue majaderamente derrotado por los germanos en Teutoburgo y las tres águilas capturadas. Augusto pasó días y noches gritando desesperado "¡Quintilio Varo! ¿Dónde están mis águilas?". Las 3 águilas fueron recuperadas años después por el emperador Claudio.

Además cuando eran robadas las insignias por lo general un colegio de sacerdotes se encargaba de negociar la recuperación de estas, cuando este tomaba la resolución de que seria imposible recuperarlas si no es por la fuerza, se dirigía el sumo sacerdote del colegio a la frontera romana donde yacía el problema, y lanzaba una pilum –lanza romana arrojadiza- para así declarar la guerra al pueblo vecino por la razón de haber robado las insignias imperiales.

Además entre las insignias que portaba el emperador estaban las águilas, las cuales las usaba en sus ropas. Cuando Rómulo Augustulo cayo, Odacro mando a Zenón las águilas imperiales y las legionarias a Zenón, emperador del oriente.

Otro gran comentario que hay que hacer es que por ejemplo, las grandes potencias de la actualidad y del pasado continuaron ocupando el águila como signo, para representar así la grandeza del imperio romano, un ejemplo de esto es Estados Unidos, la Alemania nazi, Italia, la España de Franco, la Rusia zarista, etc.

Por último cuando a un legato lo deponían de su cargo o se deseaba disolver a una legión, el senado, el cónsul o el emperador tan solo procedía a quitarles las insignias imperiales.

Las vestimentas de los legionarios y de los oficiales:

El ejército romano fue prácticamente el primer estado antiguo en otorgar un tipo de uniforme generalizado para todos sus efectivos. El cual además desde Cayo Mario fue totalmente cotizado y pagado por el mismo estado romano. De este modo hasta los más pobres podían llegar a poseer una carrera militar y surgir, un claro ejemplo es el mismo emperador Dioclesiano, el cual era pastor y se volvió legionario y luego ascendió hasta legato y posteriormente hasta emperador, lo que demuestra que teniendo las puertas abiertas del ejercito se podía llegar a mucho en el mundo romano.

Pero a la vez que el estado romano costeaba lo que sus oficiales y legionarios necesitaban, nos damos cuenta de que no siempre fue un gasto fijo y parejo. De este modo podemos explicar que el ejército fue evolucionando a través de la historia romana, junto con sus propios uniformes. Bajo el reinado de Servio Tulio por primera vez se impone un tipo de uniforme general, compuesto por una cota de malla, un escudo redondo como el griego, además los romanos ocuparon la espada larga y pesada de los helénicos hasta el siglo III antes de Cristo aproximadamente. Hacia el siglo III también se difundió el uso de lanzas cortas, como la pilum, además del uso de corazas pesadas para los triatos y oficiales mayores, mientras que a los hastatos y principes de altos rangos y honores dentro de la legión se les fue otorgando una coraza ligera.

De este modo, un simple legionario menor, veltie o un hastato pobre, vestían un uniforme compuesto por una cota de malla, la cual se empezó a fabricar a base de hojas de acero hacia la época de Claudio I. La cota de mallas romanas iba desde los hombros hasta unos centímetros antes de las rodillas, además los legionarios ligeros, compuestos por velties y hastatos pobres como se dijo anteriormente portaban hombreras hechas de cotas de malla. Las insignias de premiaciones eran adheridas a la cota. Debajo de la cota de malla portaban una larga túnica roja, la cual se extendía hasta las rodillas, además ocupaban unos pantaloncillos de cuero que se extendían hasta las rodillas, muchas veces no se veían por efecto de la túnica roja. Además portaban un cinturón de cuero, del cual pende la espada corta, la cual se empezó a usar desde el siglo III y se generalizo con Cayo Mario, esta era la Gladius Hispanicus.

Además en el cinturón portaban un pugio o puñal. Con el paso del tiempo, los legionarios ligeros empezaron a dejar de lado las cotas, hacia la época de trajano los legionarios romanos, pesados y ligeros y los oficiales portaban una coraza, con solo pequeñas diferencias, como que entre los legionarios pesados y ligeros, los primeros ocupaban hombreras y un tonelete de acero, mientras que los segundos de cota de malla. Además los centuriones ocuparon siempre un tonelete tan solo hecho de cuero. Los legionarios pesados portaban desde el siglo III una coraza sin hombreras ni tonelete, este último seguía siendo de cota de malla.

Además los legionarios ocupaban yelmos, compuestos tan solo por un morrión y una cimera, sin contar los cinchos del yelmo. El yelmo era generalmente de bronce y hacia la época de Trajano de acero también. También desde la antigüedad los romanos habían adornado los morriones con un penacho que estaba hecho de plumas de animales o de pelo de colas de caballos.

Los legionarios romanos, correspondientes a los hastatos, triatos, velties y príncipes, los cuales luchaban en las líneas de infantería pesada y ligera, no siempre portaban del mismo modo que en la batalla el uniforme. Cuando había un traslado de un lugar a otro para establecer una campaña un legionario romano vestía con su cota de mallas hasta las rodillas y con Trajano portaban su coraza sin hombreras ni tonel. Portaban debajo de su cota o peto la misma túnica roja con los pantaloncillos de cuero. Portaban colgando al pecho el yelmo, llevaban en su brazo el escudo, recubierto de su funda de cuero; en sus manos izquierdas portaban dos lanzas, las pilum, esta podía ser corta o larga. Si era corta era para las primeras divisiones de infantería ligera, esta servia para lanzarla y se desarmaba al clavarse en la tierra, de este modo quedaba inutilizada por si el enemigo deseaba utilizarla. La pilum corta es de origen semnita. Mientras que la pilum larga es la típica lanza larga la cual ocupan los legionarios pesados, es semejante a una pica como las de Alejandro Magno, por esto probablemente sea de origen griego la pilum larga.

Además de portar estas jabalinas, portaban un largo palo en la mano derecha para sujetar distintas cosas, la tienda de campaña y las estacas, etc. Además portaban una mochila en sus hombros en la cual iban distintas cosas como implementos para trabajar los campos, herramientas de construcción, juegos como dados, elementos para cocinar, alimento para 5 días –las tropas auxiliares y los triatos debían encargarse de los suministros aparte que necesitasen los otros legionarios-; también portaban un segnum, que era una túnica de lana impermeabilizada; cambio de ropa; repuestos para las sandalias, las cuales poseían clavos de acero en las plantillas; entre otras cosas. Todo esto pesaba aproximadamente 30 kilos.

Los centuriones, que dejaban de ser clasificados como triatos, hastatos, velties o príncipes, eran los oficiales a cargo de 100 hombres, estos eran jerarquizados a medida de su antigüedad, de este modo el centurión más importante era el de la primera centuria de la Cohorte I y el menos importante era, poniéndolo hacia la época de Augusto y Tiberio, donde en muchos casos las cohortes eran compuestas por 600 legionarios a veces, distinguimos al centurión menos importante como el cual comandaba el III Manipulum o la VI Centuria, ambas de la X cohorte. En muchos casos los puestos de centurión, los cuales eran más de 70 escalafones, dependían de su antigüedad, de este modo el último centurión debía de esperar a que muriera un centurión más alto o este se jubilara como veterano militar. Pero hacia la época de Cesar, se empezó a generalizar el orden de los centuriones por meritos de guerra, obediencia o servicio, como por ejemplo aquel legionario que salvo el aquila cuando callo al canal de la mancha cuando Cesar estaba al norte de las Galias.

De este modo el centurión era un cargo muy utilizado, si recordamos en la época de Cesar era mucho más corta la carrera del centurión, por la minoría de los escalafones –casi 50-, pero hacia la época de Claudio ya eran más de 70 los centuriones que servían en una legión.

De este modo, tomando como ejemplo las organizaciones desde Augusto, donde las cohortes eran generalmente de 600 hombres, destacamos a 6 centuriones, cada uno contaba con suboficiales a su servicio, estos eran escogidos por él, mientras que 3 centuriones eran electos por los Tribunos y los otros 3 por un sufrágio de la centuria. De este modo el centurión como ya dijimos escogía a sus suboficiales los cuales no tenían ninguna ropa en especial, el primer suboficial era el optio, brazo derecho del centurión. Los siguientes eran un portaestandarte o signifer, el cual defendía las insignias de la centuria, y un cornicem, el cual era un suboficial para transmitir las órdenes.

El Primus Pilus era el nombre dado al centurión más importante y con más meritos, antiguamente también era el más antiguo, por lo tanto este centurión era el primero de la I cohorte. Cuando la legión tenía como misión una campaña y se había establecido un castro o una fortaleza, el procónsul o el propretor –si eran más de una legión en campaña- o el legato –si era una legión en campaña- establecían a un prefecto que se encargase de todo el campamento, de este modo el con más méritos de los Primus Pilus era escogido como Prefectus Castrum, que significaba prefecto del campamento.

La vestimenta de los centuriones era muy semejante a la de los legionarios, se diferenciaban por detalles como llevaba la espada al lado izquierdo, mientras que los legionarios comunes la portaban en la derecha. Su distintivo más común era que su cimera era de forma transversal, distinta a todas las otras de tanto los legatos como de los legionarios y tribunos. Además el centurión portaba insignias en forma de círculo dependiendo del número de centuria que comande. Por último en algunos casos el centurión portaba espinilleras de metal, que lo recubrían desde la rodilla hasta los tobillos.

Hacia la época de Tiberio el uniforme de los centuriones y de los suboficiales de este fue reformado, instituyéndose una nueva coraza llamada "Lorica Segmentata", un tipo de coraza que recubría hombros y pecho, fue usada posteriormente por los altos oficiales, y a la época de Trajano la lorica segmentata fue de uso común en toda la legión. Este tipo de coraza no sería desechada nunca más y seria de uso común y muy conocida para los conocedores de roma, tan difundida fue esta coraza que muchos piensan que fue utilizada a lo largo de toda la historia de roma. Además hacia la época imperial se generalizo que los centuriones utilizasen una túnica hecha de color blanco, pero también fue muy común la de color rojo, tanto que no se pudo desechar.

Entre los oficiales superiores registra el tribuno militar, durante la republica, hasta Cayo Mario, los tribunos habían sido 4 o 3 en cada legión, pero junto con la reforma y los ajustes posteriores de Augusto y Tiberio el ejercito romano contó con diez tribunos militares por legión, de este modo se fue adaptando a cada cohorte con 600 hombres, que era la unidad táctica que los tribunos manejaban. De este modo los 10 tribunos, electos todos por el emperador, el legato o los procónsules o propretores. Por lo general debían de ser 5 tribunos con más de 10 años de servicio, mientras que los otros 5 eran escogidos a base de las referencias y recomendaciones por servicios y meritos ya sea en guerra o dentro del ayuntamiento romano o en la academia de oficiales romanos.

Los tribunos vestían por lo general con la típica túnica corta hasta las rodillas, esta era de color blanco, que era general en todos los oficiales, lo que hizo que también se hiciera común entre los centuriones. Pero solo hubo una pequeña diferencia, la cual radicaba que solo los oficiales superiores portaban la túnica blanca con rayas púrpuras en las puntas, propia de los tribunos y de los legatos. Además portaban una camisa de cuero llamada pteriges. El pteriges era una camisa formada por una serie de tiras de cuero que recubrían las caderas y los hombros, las puntas eran de color plateado para los tribunos. Por lo general el pteriges actuaba también de tonelete y era igual al que portaban los centuriones, con la diferencia es que el del centurión era de color café y en las puntas portaba unos hilos de distintas clases de animales. En el caso del tribuno como ya dijimos las puntas eran como botones de plata y el pteriges era de color blanco. Además ocupaban un pantaloncillo de tela de color blanco que llegaba hasta más debajo de las rodillas. No ocupaban canilleras como los centuriones, pero si las típicas sandalias para la guerra, a veces cuando los tribunos iban con misiones comerciales o diplomáticas en vez de llevar las pesadas sandalias de guerra portaban las sandalias negras que ocupaban los senadores. Ocupaban obviamente la gladius hispanicus y el puñal. Su yelmo era como el del tipo helénico, con un penacho grande y largo de manera longitudinal.

Como de costumbre, como no portaban la cota de malla como los legionarios hasta Trajano o como los centuriones hasta Tiberio, portaban una coraza, pero no la ideada por Tiberio, la llamada Lorica Segmenta, en este caso los tribunos ocupaban una coraza anatómica, de una sola pieza que era muy unida al cuerpo. Esto les facilitaba el poder montar a caballo y movilizarse muy rápido para poder dar las ordenes, lo cual al mismo tiempo no se dejaba de lado la típica elegancia y cultura greco-romana. También utilizaban una cinta llamado "Ritual", esta era de color blanco y atravesaba todo el abdomen. Era común entre los altos oficiales como los tribunos, legatos, procónsules, cónsules, propretores, dux, pretores, procuradores, entre otros. Lo único que diferenciaba cada lazo era el color, el cual tan solo era blanco para los tribunos como se menciono anteriormente. Por último el uniforme del tribuno portaba una larga capa de color blanco probablemente –esta información no a sido aclarada hasta la actualidad-, la túnica era llamada Palludamentum, este manto no se ocupo entre los emperadores hasta la época de Vespasiano o Trajano probablemente.

Además como era de costumbre los soldados romanos, tanto legionarios como los más altos oficiales portaban el pelo corto y en muchos casos era común que no llevasen barba, a menos que fuesen un emperador o algún oficial ya veterano. Además la moda de la barba se dejo de ocupar desde los años de Escipión el africano, donde se difundió entre los romanos las tradiciones griegas de no llevar barba. La barba se volvió a ocupar hacia el gobierno del emperador Adriano.

Otro de los grandes oficiales superiores era el legato, el cual comandaba toda una legión, en muchos casos cuando se mandaba a más de una legión a campaña y no se les designaba a algún oficial superior al mando general de las legiones, uno de ellos era dejado al mando. Por lo general los mismos legatos eran también procónsules, propretores y dux, lo que favoreció mucho el caso nombrado anteriormente.

Las vestimentas del legato eran las mismas que las del tribuno, solo que con algunos meros detalles de diferencia. El pteriges era igual que el del tribuno, una camisa echa de tiras de cuero blanco que protegía los hombros y caderas, la única diferencia era que las puntas del pteriges del legato eran de oro. El yelmo, las armas, el calzado, el peto anatómico, el pelo y la barba, todas eran iguales. La túnica que portaban bajo la armadura era plenamente de color blanco y sus pantaloncillos también, no como los de los tribunos que tenían una línea de color púrpura en las puntas. El lazo ritual era de color rojo con hilo de oro en las puntas y la palludamentum era de color rojo. Además los oficiales al mando del grupo de legiones en campaña no portaban nada que los diferenciase, a veces tan solo portaban la palludamentum algo más oscura, como púrpura o escarlata, como lo menciona Cesar en la batalla de Alesia.

Como comentario general de los altos oficiales podemos decir que todos vestían similarmente, tantos tribunos como procónsules, dux, legatos, entre otros, y su indumentaria no sufrió variaciones notables en ninguna época de la historia romana.

Armas y artillería de la monarquía, republica, principado y dominado romano:

Un yelmo y un peto al estilo celta, una espada de origen hispano, un escudo proveído de los samnitas, jabalinas etruscas, marina y cotas al estilo cartaginés, entre otras cosas, fueron la compilación del armamento que usó roma entre su historia para conquistar tierras en tres continentes y satisfacer y mantener por casi 2.000 años un inmenso imperio. Esta recopilación de lo mejor de cada pueblo europeo fue echa a lo largo de la historia de roma, llevó mucho pero valió la pena, es de este modo como podemos nombrar las siguientes armas:

• La Gladius Hispanicus: Significa "espada española"; fue en la segunda guerra púnica cuando desde los Alpes, Aníbal llegó con un ejército cargado de infantes ibéricos, con los cuales flagelaron a toda Italia en 4 batallas principales, además casi arribaron a las puertas de roma. La gladius hispanicus es una adaptación de la falgata, nombre dado a esta espada por hispanos y cartagineses. La adaptación romana consistía en una espada corta de 50 cm. de largo por 7 cm. de ancho, hecha de hierro y posteriormente de acero, cuando los romanos aprendieron el sistema de fundición del material nombrado en un principio. La espada española estaba constituida de dos filos y una gran y aguda punta, preferiblemente la espada hispana de los romanos era buena para el ataque cuerpo a cuerpo y las estocadas. La filosa punta evitaba el tener que dar el movimiento en alto que permitía dar estocadas, ya que al alzar la punta se dejaba libre el antebrazo y el pecho ante cualquier ataque de una espada de corte. Con la punta de la gladius hispanicus era posible dar estocadas directamente, también eran posibles dar tajos a poca distancia, aprovechando el doble corte. Anterior a la gladius hispanicus se utilizaba la Hoplita Griega, espada algo ovalada y con un mango muy adherido al hilo de la espada. Buena para dar cortes en una sola dirección, pero ineficaz por su único filo y su incapacidad para dar estoques. Por ello se adopto una espada pesada y larga, de esta viene el termino espada, ya que los romanos la llamaban Spatha. En las guerras púnicas como ya dijimos se inicio la producción y enseñanza de los legionarios con las espadas españolas. Hacia le época de Cayo Mario la espada se habría generalizado en todo el ejército romano, tan solo entre los auxiliares se seguía utilizando la Spatha. Además de la espada española, también se ocupaba un puñal, de origen español también, era de 24 cm. de largo con 6 cm. de ancho.

• La Pilum y la Hastata o Pilum pesada: Una de las más formidables armas jamás usadas por la infantería. Constaba de un asta de madera de aproximadamente 1.2 m. de longitud con un taco de madera de forma cónica en el que se insertaba una vara de hierro de unos 60 cm. con punta troncocónica. El pilum lo arrojaba el legionario a la carrera a unos 20 m. del enemigo. Cayo Mario, el creador de las nuevas legiones, cambió uno de los dos remaches de sujeción de la vara de hierro por un taco de madera que se partía al impactar con el escudo enemigo, con lo que el pilum, al impactar, se doblaba como una bisagra haciendo que el escudo que había perforado fuese imposible de manejar y además no podía volver a ser utilizado por el enemigo para arrojárselo a los romanos. Sin embargo, César observó que los tacos de madera de algunos pila no se partían en el choque, con lo que el enemigo podía volver a lanzárselos a los legionarios. César, siempre atento a este tipo de cuestiones, ideó un refinamiento diabólico: destempló parcialmente el hierro de la vara con lo que ésta al impactar se deformaba impidiendo su uso posterior. De esta manera, una lluvia de pila bien lanzada era mortal, ya que descomponía las líneas enemigas segundos antes de recibir la carga de los legionarios espada en mano. Una vez recuperados, los pila eran fácilmente reparados por los armeros romanos. Cada legionario llevaba dos pila: uno ligero (pilum) y otro pesado (hastata). Sus inventores fueron, muy probablemente, los samnitas.

• Scutum: En un principio, el escudo romano fue una replica del de la falange política de Grecia, pesado y redondo. Luego de las guerras samnitas, se adopto su módelo de escudo, junto con algunas perfecciones, es así como nació el Scutum romanum. El cual era un gran escudo de 1.30 m. de altura, ovalado y curvado hacia dentro, proporcionando así una protección óptima al infante que lo portaba. Tenía un asa central protegida en el lado exterior por una pieza de madera. El escudo, formidablemente diseñado y elaborado para ofrecer a su portador una protección óptima, estaba formado por 3 capas de listones de madera contrapeados para aumentar su resistencia que eran pegados con cola, además estaba forrado con una capa de fieltro de lana virgen sobre la que se pintaban motivos de adorno como alas de águila y con un reborde completo metálico de bronce. La pieza que protegía el asa era recubierta por un umbo (palabra romana) o cazoleta de hierro. Esta pieza que se encontraba en el centro exterior del escudo romano no fue adoptada hasta las campañas de Julio Cesar en las Galias, ya que los aborígenes de estas tierras la ocupaban, uno de los fines de la cazoleta era el evitar grandes impactos de flechas.

• Onagro y Ballista: Eran enormes maquinas de usos y funciones semejantes, se ocupaban en los asedios. Su función era disparar proyectiles de hasta 45 Kg. En las campañas de Cesar en las Galias fue donde empezaron a tener mayor relevancia en los asaltos a ciudades fortificadas, en especial en el asalto de Alesia.

La única diferencia entre el Onagro y la Ballista es su tamaño y capacidad de alcance, por un lado, el Onagro es el arma romana más grande y puede alcanzar más de 200 Km. Mientras que la Ballista, de tamaño menor, puede alcanzar hasta solo 180 Km.

• Ballesta: Arma de tamaño intermedia entre el Onagro y la Ballista. El nombre de Ballesta no se refiere exactamente al tipo de arco ocupado desde el siglo XV, sino a un tipo de arma romana de asedio, de tamaño intermedio, como ya se dijo, del Onagro y Ballista. Su función era disparar grandes proyectiles con forma de flechas, los cuales en algunos casos iban prendidas con fuego. El máximo alcance de la Ballesta era el mismo que la Ballista, 180 Km.

• Scorpio: Los escorpiones romanos, maquinas pequeñas, los que las manejaban eran llamados legio scorpio o legionario escorpión. El escorpión romano era el arma más temible, fácil de manejar, lanzaba proyectiles de hierro finos, los cuales podían alcanzar hasta 400 metros. La primera vez que los escorpiones fueron utilizados fue en el asedio de Avarico, en las campañas de Cesar. Desde ese entonces, cada legión contaba con al menos 40 o 50 legionarios escorpiones.

Los Castros o Campamentos romanos:

El ejército romano dominó a la perfección la técnica de la construcción de campamentos, tanto permanentes (stativa) o invernales (hiberna), como para fortificarse para pasar la noche, después de una jornada de marcha. En este último tipo es donde más se demuestra el dominio y la organización, de tal forma que en poco tiempo eran capaces de construir un campamento.

Las noticias que poseemos del campamento fundamentalmente son de Polibio, Higinio y César. En muchos casos los campamentos fueron posteriormente el núcleo de origen para muchas colonias romanas, convertidas en ciudades posteriormente, de las cuales algunas aún continúan existiendo, un ejemplo es la colonia de Emerita Augusta, actualmente la ciudad española de Mérida. Por lo general estas colonias iniciaban su expansión cuando arribaban agricultores, generalmente de la plebe, en busca de tierras, o cuando se iniciaba la jubilación de los legionarios, es decir la asignación del titulo de veterano y la concesión de tierras en recompensa por el servicio.

El emplazamiento del campamento dependía de la situación del enemigo, si estaba cerca o no, o si el terreno era accidentado o llano. Generalmente seguían el trazado regular; pero podía ser modificado si las circunstancias lo requerían. Los lugares preferidos eran las pendientes suaves y las llanuras. Si está el enemigo cerca, se orienta hacia él; si no, se busca en la orientación la facilidad del abastecimiento de agua y forraje.

El trazado lo realiza una patrulla, mandada por un tribuno, sirviéndose de la "Groma", que es un instrumento óptico. El trazado interior se marca con banderas, de modo que, cuando llega el ejército, ya sabe cada soldado dónde tiene que situarse y lo que tiene que hacer. El campamento generalmente tiene forma cuadrada; durante el imperio, rectangular; pero puede adoptar otras formas, que no afectan casi a la distribución exterior.

Para la protección del Castro se cavaba en el perímetro trazado por la patrulla un foso –Fossa-, el cual era de tres metros y medio de profundidad. Con la tierra sacada del foso se construía el "Agger", este era un terraplén que cubría, de igual manera, todo el perímetro del campamento. Por último sobre el agger se edificaba el "Vallum", esta era una empalizada hecha generalmente de estacas de madera. Entre el vallum se dejaba una zona de 70 metros aproximadamente, esta era llamada "Intervallum".

Este servía en caso de un ataque de las tropas enemigas, no alcanzasen rápidamente las tiendas de los legionarios, además gracias a esto cuando el ejército necesitaba moverse en grandes masas, no había un reducido espacio para hacerlo, también en el intervallum se guardaban los tesoros y botines de las batallas. El campamento internamente se hallaba dividido en una calle que lo atravesaba transversalmente llamada "Via Principalis" o "Cardo Maximus", la función de este camino era unir las puertas laterales, por lo que se ubicaba de norte a sur. La via principalis, a su vez, se encontraba cruzada perpendicularmente por la calle llamada "Decumanus Maximus", esta estaba orientada de oeste a este y unía las puertas llamadas pretorianas y decumanas, puestas más alejadas del enemigo.

En la zona cercana a la puerta pretoria se hallaban instalados en sus carpas los de sangres nobles, los llamados "princeps" dentro del régimen ecuestre. Este lugar era el centro de atención y la parte más destacada del campamento, no solo porque pernoctan allí las clases senatoriales y nobles de la republica, sino porque en ese lugar esta el foro del campamento, la tesorería del campamento, llamada "Cuestorio" porque el capital que allí se encontraba era dado por el Cuestor del lugar proveniente de la legión. Además también estaba el tribunal, centro de los altares a las divinidades romanas dentro del campamento. A ambos lados de este núcleo se situaban la caballería y las tropas de prestigio; detrás las tropas auxiliares y, delante, las tiendas de los tribunos y los legados. Esta zona comprendía por tanto, no solo la parte de la puerta pretoriana, sino que llegaba hasta la via principalis. Por ultimo este núcleo cuenta con una calle paralela a la via principalis, llamada "Principia Sociurum".

Finalizando al otro lado de la vía principalis se ubican los legionarios y aliados, estos a su vez se encuentran divididos por un camino llamado "Via Quintana". Ambos grupos se ubican en sus carpas agrupadas en pequeños rectángulos, separados por pequeñas callejuelas llamadas "Strigae". Este tipo de campamento es el general para la republica, por los primeros años del imperio por lo general solo se cambio la distribución de las tropas, quedando los legionarios y auxilias en una zona representada como exterior y los aliados en el interior, y no entremezclados como en el descrito anteriormente.

Además conforme Augusto y sus sucesores erigían grandes Limes Romanos, fueron surgiendo nuevos campamentos, hechos de ladrillos y materiales muy pesados, los que contaban en general con torres y estaban unidos a las grandes murallas de defensas que atravesaban el Rin y el Danubio, este fue el origen de los futuros castillos medievales. Interiormente la distribución de las tropas no cambió, pero al erigirse semejantes estructuras si se refinaron las tiendas y otros implementos internos.

Fuente:moonografías.com, Mattia Mauro Raffaello Casali Guidugli

martes, 2 de marzo de 2010

MEDIOS DE COMUNICACION

Roma es la primera cultura en que la información transmitida era importante para el poder. Los antecedentes de la prensa escrita se remontan a la antigua Roma, donde la primera publicación periódica conocida fue, el “Acta diurna populi Romani” o “Acta diurna Vrbis”, una hoja de noticias en formato cartel, que, por orden de Julio César, entonces, cónsul, se publicaba diariamente y se colocaba en distintos lugares de acceso público del Foro, bajo el cuidado de los legionarios.

Hay registros de actas de noticias aparecidas alrededor del 131 a.C. pero no fue hasta el año 59 a.C. que este boletín informativo con los acontecimientos oficiales se empezara a redactar de forma periódica.

Inicialmente, el “Acta Diurna” publicaba resultados legales y edictos, pero posteriormente no solo informaba sobre edictos, sino también noticias de sociedad como bodas, nacimientos, muertes legales, sucesos y rumores de interés popular. También aparecían algunos avisos publicitarios, como, por ejemplo, ventas de grandes lotes de esclavos.

Era realizada por los “Diurnaii”, que serían el equivalente a los protoperiodistas actuales.

Para evitar falsificaciones o alteraciones eran realizadas en metal o piedra, desafortunadamente ninguna acta sobrevivió el paso del tiempo, pero se conservan copias en papiro realizadas por escribas.

En sus principios solo se publicaban en Roma, pero después, los particulares realizaron copias manuscritas en papiro, pero también fueron copiadas en serie, todo o parte de estas actas, hasta el punto que se genera un cierto volumen de negocio con el reparto de estas copias por todas las provincias, extendiéndose así por todo el Imperio. Estas copias eran vendidas en establecimientos públicos, aparte de ser colocada en tablones por todas las ciudades.

Uno de los grandes instigadores de estas copias fue Cicerón. Consciente del valor de la información como instrumento de poder, Cicerón se rodeó de buenos informantes que le mantuvieran al tanto de lo más importante cuando él no estaba en la ciudad imperial. Existen varias cartas de M. Celius Rufus, un plebeyo que fue corresponsal de Cicerón en Roma mientras él era Cónsul en Cilicia. Seguramente todos los cargos públicos establecidos fuera de Roma mantuvieron corresponsales similares.

El éxito del “Acta Diurna” era importante y la información que aparecía, era controlada por el poder, adaptando las noticias a los intereses políticos de sus editores, convirtiéndose así en un gran medio propagandístico del mismo poder.

Bajo el mandato de Julio César también se hizo público el “Acta Senatus”, un boletín privado donde se recogía la información realizada por el Senado. De este modo las noticias del Senado podían ser revisadas por un público en general.

También existían otras formas de comunicación en la antigua Roma, los “Praeco” eran pregoneros que recorrían la ciudad comunicando noticias oralmente. Existieron también otra clase de pregoneros, como los “Strilloni” que comunicaban información y publicidad comercial y los “Subrostani” que vendían la información que poseían, como lo hacen las agencias de noticias actuales. Eran los “Subrostani” según cuenta Horacio, “quienes completaban la información para los interesados, las noticias sólo sugeridas o calladas o breves de las actas públicas, y hasta fueron, probablemente, autores de libelos, a encargo, por ejemplo, de Tibero”

Otras publicaciones romanas eran los “Annales Maximi”, donde se recogía lo más importante que había ocurrido durante el año: actos de poder, batallas ganadas, conquistas, logros… Después apareció el “Acta Pública”, que trataba sobre logros comerciales, nuevas legislaciones… muy parecido a los “Annales” pero cambiando de periodicidad.

A pesar de todas las publicaciones aparecidas, en Roma, no existía la libertad de información, debido a que el poder controlaba todos los medios de comunicación.

De los grandes nombres que nos ha dejado Roma como por ejemplo, Virgilio, Horacio… la gran mayoría de ellos trabajaba para el poder y los disidentes, como por ejemplo, Ovidio que puso en cuestión el poder imperial, eran castigados.

Algunos libros publicados, como por ejemplo los libros de magia, estaban prohibidos y eran quemados todos los ejemplares que se encontraban.

También los libros de profecías estaban prohibidos, pues eran considerados una forma de censura al poder. Todo el que no respetaba la figura imperial era castigado con la pena de muerte.

En la Edad Media el género periodístico usado en Roma fue abandonado totalmente.

Fuente:IDUS.EL IMPERIO ROMANO.

domingo, 21 de febrero de 2010

PREGUNTAS MÁS FRECUENTES

¿Qué significa S.P.Q.R?



S.P.Q.R. es el acrónimo de Senatus Populus Que Romanus, que significa: el Senado y el Pueblo de Roma, y era la denominación oficial del estado romano.


¿Quién fue el primer emperador de Roma?


El primer emperador fue Octavio, sobrino-nieto de César y su heredero legal, que tomó el nombre de Augusto. A partir de Augusto se aplicará el título de imperator a sus sucesores: imperator era el título del comandante en jefe del ejército. El título oficial de César al morir era el de "dictador".


¿Qué ocurrió con el hijo de César y Cleopatra?


Cesarión, hijo de Julio César y Cleopatra, fue asesinado por orden de Octavio tras la derrota de Marco Antonio en Actium y la conquista de Egipto. Sin embargo podía habérselo ahorrado, ya que nunca hubiera tenido posibilidades reales ni de ser faraón en Egipto ni de ser emperador en Roma. Si hubiera sacado la inteligencia de su padre y el carácter de su madre hubiera sido el amo del Mundo, pero lo más probable es que hubiera sido un hombre demasiado marcado por su herencia para poder destacar.


¿Quién fue más grande: Alejandro, Aníbal o César?


Alejandro murió invicto tras una explosión de genialidad sin precedentes en la Historia, pero su obra se desintegró en mil pedazos ya en su lecho de muerte porque ni quiso ni pudo darle una estructura política ni dotarla de la unidad. Su imperio fue una obra personal que nació y murió con él.

Aníbal fue un soberbio táctico, pero no supo comprender que la guerra contra Roma era una guerra estratégica. Él venció en todas las batallas de Italia, pero perdió la guerra, y tras su derrota fracasó al tratar de encauzar la vida política púnica. Los acontecimientos le sobrepasaron dos veces.

César murió invicto, como Alejandro, pero el proyecto de César sobrevivió a su propia muerte y de las cenizas de su cuerpo quemado en el Foro, surgió el Imperio Romano que durante más de quinientos años en Occidente y casi mil quinientos en Oriente sería la correa transmisora de la civilización.

Que cada cual saque su conclusión.



¿Cómo saludaban los soldados romanos?


Todos conocemos el típico saludo romano con el brazo derecho y la mano extendidos perpendicularmente al cuerpo. Sin embargo, este no fue el único saludo de los soldados romanos. Hoy sabemos que existían dos tipos de saludo militar. El usado por la caballería y los oficiales superiores que consistía en extender el brazo y el utilizado por la infantería que ahora conocemos gracias a varias pinturas murales recientemente recuperadas.




En la imagen vemos un centurión saludando a un tribuno. Este era el saludo de la infantería romana. El mismo que hoy en día utilizan todos los ejércitos del mundo y que se ha conservado, como tantísimas otras cosas, a lo largo de los siglos. Ilustración por

Los colores de los romanos


Hay tres colores muy utilizados por los romanos, y por todo el mundo antiguio en general, sobre los que se ha creado algo de confusión. Aquí podéis ver cómo eran esos colores:


Púrpura:

La púrpura era un tinte descubierto por los fenicios que se extraía de un molusco marino, el purpex. Era el tinte más caro y exclusivo y su uso era signo de riqueza y alta posición. En la época de César un pequeño pañuelo teñido de púrpura podía costar más del sueldo de un mes de un funcionario medio. Había varias tonalidades, más claras o más oscuras, pero la más utilizada era la del dibujo, entre el granate y el morado. Era el color de la franja de la toga de los altos magistrados y de la toga triumphalis que llevaban los generales victoriosos que celebraban el Triunfo. César fue autorizado por el Senado a llevar esta toga permanentemente, lo que causó malestar al sector más reaccionario del propio Senado, ya que este color estaba asociado con la realeza. Los emperadores romanos no se atrevieron a utilizar la toga púrpura por lo menos hasta Domiciano por este mismo motivo.


Escarlata:

La escarlata era otro tinte de un tono rojo muy vivo y llamativo (color amapola), por lo que era el color de la capa utilizada por los legados y generales romanos, ya que era un color fácilmente reconocible a gran distancia. La capa militar de César o palludamentum era de este color al igual que las de sus legados. Los emperadores hasta Domiciano usaron en combate el palludamentum de este color.

Lana virgen:

las túnicas y togas utilizadas por los romanos no eran realmente "blancas", sino del color natural de la lana virgen, el color crema pálido o hueso del dibujo de arriba. Las túnicas de los legionarios y oficiales eran también de este color seguramente aunque algunos defienden que estarían teñidas de color rojo (no escarlata, ojo) para hacerlas más sufridas, pero los últimas pinturas halladas en Italia muestran a legionarios con túnicas color lana natural. Es lo más lógico.

Uno de los enigmas que aún nos quedan por resolver en el conocimiento de las legiones romanas es el de los colores de ciertas prendas, ya que las esculturas, aunque originalmente estaban pintadas, hoy han perdido los colores:


Los penachos: Puesto que los utilizaban los oficiales para ser visibles en medio del combate, es de suponer que fuesen de colores vivos. Como el blanco o el rojo. Estos dos colores junto con el negro fueron los más utilizados por los penachos griegos.


Las capas: Los oficiales superiores romanos usaban capas de lana de colores para ser visibles en medio del ejército. Los legados usaban un paludamentum de color escarlata, que es un tinte especial de color rojo muy vivo que podéis ver arriba y muy llamativo. Una pintura mural representa a un tribuno con una capa blanca con una delgada franja púrpura en el borde, por lo que pensamos que este podría ser el color de la capa de los tribunos.


Los lazos rituales: Llaman mucho la atención los famosos lazos rituales que llevaban los oficiales superiores anudados de esa forma tan curiosa en la coraza, como podemos ver en la ilustración de arriba. No conocemos el color exacto, pero suponemos que debía ser el mismo que el de la capa. Así, los tribunos lo llevarían blanco y los legados de color escarlata. Es posible que el general lo llevase de color púrpura.


Las tiendas de campaña: Las tiendas de campaña usadas por los legionarios eran de piel de cabra impermeabilizada, del color natural de la piel, algo más oscuro al de la lana.



¿Usaban los legionarios los capotes en combate?


Evidentemente no. Los legionarios combatían sin ninguna prenda que les estorbara ya fueran capotes, capas, etc.



¿Había arqueros en las legiones?


Las legiones solían combatir apoyadas por auxiliares, contingentes de soldados no romanos generalmente oriundos del país sobre el que se desarrollaban las operaciones. La presencia de arqueros fue bastante rara y nunca hubo grandes unidades, sino pequeñas. En la Columna de Trajano aparecen arqueros auxiliares dacios combatiendo junto a las legiones.



¿Es histórica la película Gladiator?


Gladiator es una película, magníficamente ambientada (los legionarios aparecen prácticamente tal cual eran en realidad), pero la historia que cuenta no es real, ya que Cómodo no murió en el Anfiteatro Flavio o Coliseo y aunque en esa época había muchos altos oficiales españoles en las legiones, el personaje de Máximo no es histórico. Sobre el famoso tatuaje que Máximo lleva, hay que decir que no hay constancia histórica de tatuajes. Podrían llevarlos, pero no sabemos de qué tipo eran.

fuente:www.historialago.com

viernes, 5 de febrero de 2010

REBELIÓN JUDÍA CONTRA ROMA

PRIMER PERIODO:


Campaña de Galilea en el año 67 d.C.:
El territorio de Galilea fue el primero en ser atacado por las tropas del general Vespasiano quien intentó poner sitio a la ciudad de Jotapata (21?/Artemisión (Abril-Mayo)/67).
Tras la pequeña derrota romana, cercó a la ciudad de Jotapata, con el fin de vencer a sus habitantes por sed y hambre. Mientras el general se ocupaba del cercado de dicha ciudad, envió a su hijo Tito(116) a la ciudad de Sefforis. Finalmente Jotapata fue tomada cuando los romanos, mediante el empleo de máquinas de guerra, lograron penetrar en dicha ciudad y tomarla en su poder el día 1 de Pamero (junio-julio) del año 66-67 d.C.
- No todas las ciudades de Galilea se plegaron a la Rebelíon-Guerra. La ciudad de Sefforis se rindió pacíficamente a las tropas de Tito, a principios de junio del año 67. Después, el hijo del general regresó junto a su padre, dejando soldados romanos en dicha ciudad.
Los judíos de la ciudad fortificada de lograron resistir hasta junio-julio. Jotapata fue destruida y sus fortificaciones fueron arrasadas; los defensores sobrevivientes fueron reducidas a la esclavitud.
Referencias:
1.Operaciones Militares Romanas:
-->marcha de Guessio Galo;
-->Campañas año 67;
-->Campaña ano 68;
-->Campaña año 69;
-->Campaña año 70;
--> Campañas después del 70.
2) Defensas Judías:
Distritos Militares zelotes;
Población Samaritana;
Población Judía;
· Gentiles atacados en el 66;
· Judíos atacados por gentiles;
Fortalezas Asmoneas o Herodianas usadas por los zelotes.
Flavio Josefo, que había logrado huir de Jotapata con algunos rebeldes, se refugiaron en las cuevas cercanas. Todos ellos plantearon el suicidio y decidieron darse muerte unos a otros, eligiendo el turno en suerte. Josefo no se suicidó, sino que se entregó a los romanos y pasó a formar parte de su séquito. Josefo, fue bien tratado por sus captores porque le predijo a Vespasiano que:
"(...) un vaticinio antiguo (...) anunciaba que por ese entonces un hombre de su país llegaría a ser dueño del universo. [según Josefo] (...) el oráculo se refería a Vespasiano, el cual estando en Judea fue declarado Emperador."
- Después de la toma de Jotapata, Vespasiano y sus legionarios se dirigieron a la ciudad de Cesárea de Filipo, donde fueron recibidos por el rey Herodes Agrippa II, quien les proporcionó su ayuda y colaboración durante toda la Rebelión-Guerra porque era partidario de los romanos. Estando Vespasiano en Cesárea, envió a su hijo Tito a tomar la ciudad de Tiberíades; dicha ciudad se rindió y abrió sus puertas a los soldados romanos; los zelotes huyeron antes de la llegada de Tito.
- Luego Tito tomó por asalto la ciudad de Traquea hacia el mes de Gorpieo/ (Agosto-Septiembre)/67, destruyéndola por completo; nuevamente los judíos sobrevivientes fueron sometidos a la esclavitud.
- Hacia comienzos de otoño del año 67, la campaña de Galilea llegaba a su fin. Antes de que se aproximase la necesidad de detener la guerra para invernar, los romanos lograron tomar las dos últimas ciudades importantes de esta región: Gamala y Giscala.
- Primeramente los romanos atacaron la ciudad de Gamala, tomándola el 23 de Hiperberefeo (Septiembre-Octubre) del año 67. Luego Vespasiano desalojó a los judíos que ocupaban el Monte Iturbio. Y finalmente Tito puso cerco a la ciudad de Giscala; los ocupantes de la misma, dándose cuenta que no podían defenderla, decidieron capitular. Esa noche los zelotes al mando de Juan de Giscala, huyeron de la ciudad en dirección a Jerusalem.
La ciudad de Giscala se rindió a principios del mes de noviembre del año 67; con lo cual la campaña de Galilea llegaba a su fin.
- SEGUNDO PERÍODO:
Campaña de Judea y Samaria, 68-69
a) Guerra Civil en Jerusalem: año 67-68.
- Con la llegada de Juan de Giscala a Jerusalem, se desató una guerra civil entre el partido de los saduceos-asmoneos y el de los zelotes-sicarios, porque los zelotes culparon de la perdida de Galilea a los primeros. Dicha guerra que entre se extendió por toda la Ciudad Santa, permitió a los zelotes hacerse con todo el poder político, quienes convocaron al pueblo y decidieron elegir a un nuevo Sumo Sacerdote:
"los zelotes convocaron a una de las tribus pontificias, la denominada Eniaquim; y eligieron por sorteo al sumo pontífice. La casualidad señaló a un hombre, célebre por su iniquidad, de nombre Fanias, hijo de Samuel, del poblado de Afta, el cual no solamente no era descendiente de una tribu pontificia, sino que por su rusticidad ignoraba por completo en qué consistía ser pontífice. Sacándolo del campo de mala gana, (...) lo vistieron con las sagradas vestiduras y le enseñaron lo más apropiado para el cargo." .
- La guerra terminó cuando los zelotes lograron vencer a las fuerzas del partido saduceo-amoneo, las cuales habían sido acusadas de traicionar la causa judía y de intentar colaborar con los romanos. F.Josefo relata que los dirigentes saduceos fueron juzgados por los zelotes-sicarios y condenados a muerte.
- A principios del año 68, Juan de Giscala quedó como único jefe del gobierno de la ciudad, que se encontraba destruida por la guerra fratricida entre ambos partidos. Por lo tanto los zelotes se convirtieron en la única fuerza política y gubernativa de Jerusalem, poniendo fin al enfrentamiento entre zelotes y saduceos .
b) Campaña de Vespasiano en Judea: año 68.
Aprovechando los enfrentamientos judíos en Jerusalem y la falta de una resistencia conjunta contra los romanos, Vespasiano dirigió la campaña del año 68 con el objetivo de sitiar la capital judía. Tomó y pacificó el territorio de Perea y la ciudad de Gadara (4 de Distro del año 68); la cual pactó su rendición, por lo tanto esta ciudad y sus habitantes fueron respetados. De ahí en adelante Vespasiano y sus legionarios fueron capturando, paso a paso, todas las ciudades de Judea y Samaria restantes como Antipatris, Lidia, Yamnia, Emaús y Siquem entre mayo y junio del año 68.
- Después se dirigió contra la ciudad de Jericó, una de las más fuertes, cuyo comandante era José, hijo de Simón; sus habitantes de, ante el avance romano, decidieron huir de la misma, por lo cual Vespasiano ocupó una ciudad desierta. También durante le campaña de Judea, las tropas de Vespasiano destruyeron la Comunidad de Qumran, los esenios que sobrevivieron se unieron a los zelotes en la lucha contra los romanos.
- Cuando Vespasiano se disponía a tomar la ciudad de Jerusalem, llegó a Judea la noticia de la muerte del emperador Nerón, ocurrida el 9 de Junio del año 68. Por esta causa, la campaña y la guerra se vieron suspendidas, el general se retiró a invernar a Cesárea Marítima.
c) La sucesión imperial.
El año de los "Tres Emperadores" 68-69.
En Roma, el Senado y el pueblo debía solucionar la cuestión de la sucesión imperial. Poco tiempo antes de la muerte del emperador Nerón, fue nombrado emperador Galba (Abril/68-15 /Enero/69), quien fue reconocido como tal por el Senado Romano. A principios de Enero del 69, Gala moría; y la guardia pretoriana nombró emperador a M.Salvio Otón, quien no fue reconocido por las legiones del Rhin.
- [El ejercito del Rhin, marchó sobre Italia desencadenándose la guerra civil por el trono inmaterial. Con la llegada de éste al valle de Po, las tropas fieles a M.S.Otón, el Senado y la guardia pretoriana se prepararon para defender Roma. Ambos ejércitos romanos se enfrentaron en Bedriáco (Abril/70) y el emperador Otón fue derrotado e inmediatamente se suicido. Las legiones del Rhin proclamaron a Vitelio como nuevo emperador, quien no fue reconocido por las legiones de Oriente. El gobernador de Siria, Murciano y las legiones nombraron a su vez a Vespasiano. Cuando el general aceptó, se quedó todavía en Judea y envió a Murciano con parte del ejercito a Roma para derrotar a Vitelio. Las legiones de Vitelio presentaron batalla a Murciano en Cremona (Octubre/69), pero fueron derrotadas] (125). Siendo Murciano dueño de la situación en la ciudad de Roma, Vespasiano dejó Palestina y se dirigió hacia dicha ciudad, encomendando a su hijo Tito la dirección de la Guerra Judía.
- TERCER PERÍODO:
Sitio y Caída de Jerusalem, 70 d.C.
- Situación del partido gobernante en Jerusalem en el año 70 .
Hacia finales del año 68, un tal Simón bar-Giora, aprovechando la retirada de Vespasiano y la suspensión de la guerra por el problema de la sucesión imperial "(...) reunió un grupo de seguidores y comenzó a presionar por la Galilea inferior, robando y devastando todo el territorio; [Simón se apoderó de un gran botín. Poco después se dirigió a Jerusalem, donde el pueblo no complacido por el gobierno tiránico de Juan de Giscala, le abrió las puertas de la ciudad." .
Con la entrada de Simón bar-Giora en la ciudad, estalló nuevemente la guerra civil en Jerusalem. A partir de ese momento la situación política dentro de la capital se hacía más difícil puesto que los judíos peleaban entre sí debido a que el grupo dirigente del partido de los zelotes-sicarios se hallaba dividido y encabezado por los tres personajes que mencionaremos a continuación:
Juan de Giscala=>que se distinguía por su radicalismo, y que venia actuando y gobernando tiránicamente en la ciudad desde la caída de Galilea en poder de los romanos; dominaba el montículo del Templo;
Eleazar ben Simón=> un zelote moderado, que se oponía política y gubernativamente a Juan y a Simón, controlaba el acceso al Templo;
Simón bar-Giora=> que había entrado en la ciudad a fines del 69, y aunque planteaba la misma política de Juan no se unió a él sino que ocupó la Ciudad Alta y gran parte de la Baja.
Cuando llegó la fiesta de Pascuas del año 70, la gente que se había reunido en el Templo para purificarse y ofrecer holocaustos y sacrificios fue atacada por los partidarios de Juan, quienes con sus dagas asesinaron a Eleazar . Por lo tanto, a partir de esta Pascuas el partido de los zelotes-sicarios se dividió en dos, encabezado por Juan y Simón quienes se repartieron las tareas de defensa, porque Tito había llegado y sitiado la ciudad.
Sitio y Toma de la Ciudad de Jerusalem, año 70.
- Para poder entender la forma y todo el proceso del sitio de la ciudad de Jerusalem, creemos conveniente dar una descripción geográfica de misma:
"Jerusalem está situada sobre dos montículos: uno, un poco más alto, al oeste, y otro, más bajo, al este. Entre los dos había un profundo barranco, llamado Tiropeón. En el montículo occidental estaba la ciudad alta, y en el oriental la baja. Esta última era llamada también 'Acra', (...). Al norte del Acra estaba el emplazamiento del Templo, ampliado enormemente por Herodes el Grande. Cerca del área del Templo, en el lado norte se encontraba la fortaleza Antonia. El Templo estaba rodeado en sus cuatro costados, por una fuerte muralla y así constituía (...) un pequeño fuerte. La ciudad alta y la baja estaban rodeadas por una muralla común, que partiendo del lienzo occidental de la muralla del Templo, seguía en dirección oeste dando vuelta en un amplio semicírculo alrededor de ambas partes de la ciudad y terminaba en la esquina noroeste del Templo. Además, la ciudad alta debía estar separada de la baja por otra muralla [la segunda, de norte a sur, a lo largo del Tiropeón, puesto que Tito, ya una vez en posesión de la ciudad baja, aun tuvo que dirigir sus arietes contra la muralla de la ciudad alta. Tanto al oeste como al sur y al este, la muralla exterior [la primera se alzaba sobre enormes precipicios; solamente en la parte norte estaba sobre un terreno más o menos nivelado; había una segunda muralla, curvada hacia el norte, que encerraba una segunda muralla, y formando una tercera curva más hacia el norte todavía, había una tercera muralla que Agrippa I había comenzado y que se completó durante la revuelta, cuando lo exigieron las circunstancias. Este tercer cerco contenía la llamada Ciudad Nueva o suburbio de Bezera.".
Debido a que el único acceso posible a la ciudad fortificada de Jerusalem era el lado Norte, Tito colocó las máquinas de asedio en ese lugar, comenzando a golpear la tercera muralla mirando desde afuera. Ante los golpes del ariete Juan y Simón se prepararon para enfrentar a los romanos; ambos ordenaron y dispusieron sus fuerzas de combate por toda la ciudad:
[Simón tenía a sus ordenes una multitud guerrera y sediciosa de diez mil hombres; y ocupaba la Ciudad Alta, la gran muralla hasta el Cedrón, y parte de la muralla antigua desde la piscina de Siloé hasta el Palacio de Monabazes. Juan disponía de seis mil hombres armados y dominaba la Torre Antonia, el Templo y los lugares cercanos.
- Tito, después de golpear con los arietes la tercera muralla por espacio de varios días, logró tomarla el día 7 de Artemisión (Abril-Mayo) del año 70. Después comenzaron a golpear la segunda; y la conquista de la tercera muralla le permitió ocupar Valle del Cedrón y ponerse fuera del alcance de los proyectiles judíos de los suburbios de Bezata. Terminados los terraplenes, Tito emprendió el ataque de la Torre Antonia (día 27/Artemisión/70), pero los zelotes prepararon esta estrategia:
" (...) Juan socavó el suelo desde la Torre Antonia hasta los terraplenes y sostuvo con vigas cruzadas las obras de los romanos, que de este modo quedan al aire. Luego hizo llenar el espacio con maderas, cubiertas de betún y fez, a las que finalmente prendió fuego. Cuando las vigas se consumieron, la zanja cedió en muchos puntos y los terraplenes se desplomaron (...)".
"Esta catástrofe repentina llenó de terror los romanos (...). El accidente sobrevino cuando ya se creían victoriosos. Les pareció inútil luchar contra el fuego, (...) los terraplenes quedaron destruidos.".
- En consecuencia el primer intento romano para tomar la Torre Antonia fue un fracaso. Días después, Simón prendió fuego a las máquinas de guerra que Tito había colocado para atacar la Ciudad Alta, y logró destruirlas. Debido a estos dos reveses, Tito decidió tomar la ciudad de Jerusalem por hambre; por lo tanto construyó a su alrededor un muro de circunvalación para evitar que los habitantes tuvieran la posibilidad de recibir ayuda desde el exterior. Al mismo tiempo que se construía el muro, los soldados construyeron nuevas plataformas para poder tomar la Torre Antonia. Juan preparó otro ataque para destruirla pero esta vez fracasó. Al día siguiente los romanos comenzaron el segundo intento para tomar la fortaleza. La noche del 5 de Pamero (Junio-Julio) del 70, los soldados lograron eliminar a los centinelas judíos; finalmente Tito entró en la Torre Antonia y la redujo a cenizas .
- Sin que la Torre Antonia se interpusiera ya, Tito comenzó el asedio del Templo de Jerusalem que estaba defendido por los zelotes y los sacerdotes comandados por Juan. El general romano construyó nuevas plataformas para alcanzar los muros exteriores. El día 9 de Lous (Julio-Agosto), Mitus prendió fuego a las puertas de acceso al Templo, el incendio se propagó hacia el interior del recinto, el cual comenzó a quemarse. Según Josefo, Tito trató de evitar la propagación del incendio, pero éste se propagó y todo el Templo fue quemado. Los vasos, el candelabro de siete brazos (menorah) y todos los objetos sagrados para los judíos fueron robados o destruidos por los romanos. Juan de Giscala, con sus zelotes, al ver que el recinto sagrado estaba perdido, lograron escapar hacia la Ciudad Alta y unirse a Simón Bar-Giora. La destrucción completa del Templo de Jerusalem (con excepción del Moro Occidental, llamado actualmente "Muro de los Lamentos") posibilitó el acceso a la Ciudad Alta, último reducto de los defensores de la ciudad de Jerusalem.
Para tomar la Ciudad Alta, Tito debió nuevamente construir plataformas de acceso y terraplenes, y alcanzar la primera muralla, construida entre el 20 de Lous y el 7 de Gorpieo (Agosto-Septiembre). Una vez que las máquinas y los terra­plenes estuvieron listos, los arietes comenzaron a golpear. Los sitiados no resistieron por mucho tiempo, la Ciudad Alta fue ocupada con facilidad, se izaron los estandartes romanos sobre ella y se proclamó la victoria el día 8 de Gorpieo del año 70. La ciudad de Jerusalem fue arrasada y destruida; solamente quedaron en pié las torres del Palacio de Herodes el Grande (lpicus, Fasael, y Mariamme); una parte de las murallas y el muro Occidental del Templo.
- Concluimos que el sitio y la toma de Jerusalem fue ardua y difícil. Tito se vio obligado a construir para cada sector de la ciudad maquinas de asedio, plataformas y terraplenes para poder destruir las fortificaciones y refugios de los judíos, como el caso de la Torre Antonia, el Templo o la Ciudad Alta. Después de casi seis meses (desde la Pascua hasta septiembre del 70) la ciudad fue conquistada por las legiones romanas comandadas por Tito; sus habitantes, los zelotes-sicarios y sus jefes murieron en el furor de la batalla o por el hambre.
D) CUARTO PERÍODO:
Toma de las Últimas Fortalezas.
Capturada y destruida la Ciudad Santa de Jerusalem, no todo el territorio palestino había sido sometido a las fuerzas romanas. Los zelotes-sicarios resistían todavía en las fortalezas de Herodium, Maqueronte y Masada.
- El gobernador romano de Palestina, Lucilio Basso, dirigió el asedio contra la Herodium, la cual fue sometida sin dificultad. Después marchó hacia el otro lado del Mar Muerto y se colocó en posición de tomar la fortaleza de Maqueronte. (Cf. supra, Mapa de la Guerra Judía). El gobernador brindó a los ocupantes la posibilidad de rendirse, pero no fue aceptada. Por lo tanto, después de una corta campaña, Judea quedaba sometida al poder de los romanos. Poco tiempo después L.Basso moría. En su lugar fue designado Flavio Silva como comandante de la X legión, el cual se encaminó hacia el sur para asediar la fortaleza de Masada, ubicada a orillas del Mar Muerto, donde se habían refugiado los esenios y los últimos zelotes al mando de Eleazar ben Jair.
- F.Silva, para poder tomar Masada, necesitó construir un terraplén de asalto, para colocar en la cima las máquinas de asedio. Esta rampa fue construida de esta forma:
"(...) el general romano (...) encontró tan solo un lugar donde le fuera posible edificar la rampa que tenía proyectada, ya que (...) hasta la cumbre de la colina por la parte oeste (...) había una distancia de trescientos codos [148 mts] por debajo de la parte más elevada de Masada. Por lo tanto (...) ordenó a sus soldados (...) que trajeran tierra, se levantó la rampa que era sólida, de doscientos codos [91 mts] de altura, sin embargo, no se consideró esta rampa lo suficientemente alta para el uso de las máquinas de guerra que debían instalarse ahí, se elevó sobre esta rampa otra alta y grande, hecha de piedras unidas, que median cincuenta codos [22,50 mts] tanto de alto como de anchura.'' .
- Cuando los romanos terminaron de edificar el terraplén de asalto con todas las rampas necesarias [abrieron una brecha en la muralla de las casamatas. Este pequeño agujero fue obra del ariete, manejado por los romanos , desde el interior de la torre de asedio] (136). Pero los golpes del ariete fueron soportados por otro muro que los zelotes habían construido, por lo tanto, los romanos le prendieron fuego:
"(...) al principio del incendio, el viento norte, que empezó a soplar (...) resultó ser terrible para los romanos, pues al dirigir las llamas hacia abajo, las echo sobre ellos y se encontraron casi sin esperanza de avanzar, temiendo que sus máquinas se quemaran; pero de repente el viento cambió (..,) y lanzó el fuego contra las murallas que se hallaban ya ardiendo. Así que los romanos (...) volvieron a su campamento con alegría y decidieron atacar a sus enemigos, [los zelotes] al día siguiente, (...).".
- Durante esa misma noche, según F.Josefo nos relata, el jefe de los zelotes, Eleazar, pronunció a los habitantes de Masada este discurso (del cual transcribimos los párrafos más sobresalientes):
'Valientes compañeros: hace tiempo determinamos no servir ni a los romanos ni a nadie, sino únicamente a Dios, pues este es el único, verdadero y justo señor de los hombres; (...) Venida esta circunstancia no nos deshonremos (...) [porque] sufriríamos la servidumbre acompañada de penas intolerables, si cayésemos vivos en poder de los romanos. Fuimos los primeros en apartarnos de ellos; ahora somos los últimos en hacerles la guerra. (...)".
"De nada nos ha aprovechado una fortaleza inexpugnable por naturaleza, ni la abundancia de alimento y armas (...) Que mueran (...) nuestras mujeres sin que sean injuriadas, que mueran nuestros hijos sin ser sometidos a servidumbre. Pero antes incendiemos la fortaleza y sus riquezas (...). Dejemos únicamente los alimentos. Servirán de testimonio de que no hemos sido reducidos por la necesidad, sino que desde el principio preferimos (...) la muerte a la servidumbre. "
'Muramos sin llegar a ser esclavos de nuestros enemigos; apartémonos de esta vida (...). Es una necesidad que Dios nos impone; todo lo contrario es lo que quieren los romanos (...). Apresurémosno a dejarles en lugar del goce que ellos esperan disfrutar al capturarnos, un sentimiento de admiración por nuestro valor.".
- Al día siguiente cuando los romanos y Flavio Silva penetraron en la fortaleza de Mazada, hallaron a todos los defensores muertos, según Yigael Yadin, [los romanos encontraron 970 cadáveres].
- Con la toma de Masada, terminó la Rebelión-Guerra contra la Dominación Romana. Finalmente todo el territorio de Palestina fue pacificado. Judea se convirtió en propiedad privada del emperador Vespasiano como provincia imperial y pasó a ser gobernada por medio do un Legado del orden senatorial con absoluta independencia de la Provincia Imperial de Siria. El Legado residía en Cesárea Marítima, y tenía a su cargo la X Legión, residente en la ciudad de Jerusalem y algunas tropas auxiliares.

domingo, 31 de enero de 2010

sábado, 30 de enero de 2010

TRAJES ROMANOS


SUBLIGAR, SUBUCULA Y FASCIA PECTORALIS


A diferencia de los griegos, los hombres romanos llevaban ropa interior, hecha generalmente de lino: el subligar o subligaculum era como unos calzoncillos utilizado en tiempo antiguos, pero que en época clásica quedó limitado a los obreros. La subucula era una túnica interior con la que los romanos incluso dormían.
Las mujeres también llevaban subligar y subucula, y además, como las mujeres griegas, utilizaban una banda de tela para sujetar los pechos, la fascia pectoralis.


LA TÚNICA

Vestido normalmente de lana formado por dos piezas de tela cosidas juntas y ceñido con un cinturón. Los hombres llevaban la túnica hasta las rodillas por la parte frontal y más larga por detrás: las mujeres llevaban la túnica hasta el talón.

El ornamento más usual de la túnica era una banda de púrpura, el clavus, que también indicaba la clase social de quien la llevaba, y una túnica muy especial era la palmata que lucían los generales triunfadores en los desfiles.

Las túnicas no tuvieron mangas hasta épocas tardías; se dice que el emperador Augusto, muy friolero, usaba varias túnicas, una sobre otra, a fin de evitar el frío.


LA TOGA

Como era el traje oficial romano no podían llevarla ni los extranjeros ni quien había perdido el derecho de ciudadanía. Era una gran pieza de lana de forma y tamaño no definido del todo, aunque se ha llegado a establecer que podría tener forma de elipse y llegaría a medir alrededor de 4,60 metros de anchura por 2,75 de altura.

La parte central de la toga formaba una serie de pliegues que se llamaba sinus por la parte baja de la cintura y nudus o umbus por la parte de arriba.

Lo que sí nos han contado los escritores romanos es la dificultad de colocarla y la incomodidad de quien la llevaba; pero se trataba del traje oficial y debía llevarse siempre en público. Reproducimos una descripción de la forma de colocar la toga:
“La tela se doblaba en dos partes desiguales en sentido de la longitud; se hacía bajar por delante un borde desde el hombro izquierdo en doble y, después de dar la vuelta por debajo del brazo derecho, lo que quedaba también se tiraba sobre el hombro izquierdo”.

Según el ornamento de la toga se llamaba de diferente manera:

• Pura, de un solo color, blanco o crema, característica del ciudadano común.

• Pratexta, con una franja de color púrpura de diferente anchura según la dignidad de quien la lleva. Era la toga propia de los magistrados y de los niños y niñas menores de 16 años.

• Candida, totalmente blanca, característica de los “candidatos” a las magistraturas.

• Pulla, toga marrón, gris o negra, propia del luto.

• Picta o palmata, de color púrpura y decorada con oro es la toga que llevaban los generales en los desfiles de triunfo.

• Trabea, de diferentes colores con franjas púrpura, la llevaban los augures, sacerdotes encargados de predecir el futuro.
LA STOLA Y LA PALLA

La stola era el traje que la mujer romana casada llevaba sobre la subucula; era largo hasta los pies y se ceñía con un cordón por las caderas y con un cinturón bajo los pechos, la zona. Se dice que podía estar decorado con una banda de color púrpura; en época posterior a la clásica fue sustituida por la túnica delmatica, una túnica muy elaborada que también llegaron a utilizar los hombres en lugar de la toga.

La palla era un manto, evolución del himation griego, que las mujeres utilizaban cuando salían en público, habitualmente cubriéndose lo cabeza.


-matrona con estola y palla-


OTROS VESTIDOS

Otros trajes usuales entre los romanos fueron: el pallium, similar al himation griego y mucho más cómodo que la toga (las mujeres lo llevaban sobre la cabeza como señal de viudez). La lacerna era un manto similar a la clámide griega y se hizo muy popular. La paenula, un manto cosido que se ponía sobre los hombros, servía para los viajes y cuando hacía mal tiempo. El contacto con los galos hizo que algunos plebeyos utilizaran los brachae, una especie de pantalón.

El sagum y el paludamentum eran capas militares de colores oscuros y rojizos, aunque el último lo llevaban los generales. Otro tipo de capa era el cucullus, manto con capucha similar a la caracalla, una capa talar que dio el cognomen al emperador M. Aurelio Antonio “Caracalla”.


- emperador con paludamentum –

sábado, 23 de enero de 2010

miércoles, 20 de enero de 2010

BOUDICA, LA REINA GUERRERA DE BRITANIA.

Boudica, fue la reina guerrera de Britania, que acaudilló entre el 60 d.C. y el 61 d.C. el mayor levantamiento contra la ocupación romana durante el reinado del emperador Nerón, liderando a las tribus de los Icenos, que habitaban en la zona de Norfolk, al este de Inglaterra, además de otras tribus Bretonas y Trinovantes, reuniendo bajo su mando a un ejército de entre cien mil y doscientos treinta mil soldados contra la ocupación romana.


La gran heroína de los británicos nació entorno al año 30 d.C. en algún lugar de la tierra de los Icenos, tribu de origen celta que se distribuía por la región de Anglia del Este (actuales Norfolk y Suffolk). Los Icenos eran aguerridos guerreros cuyas armaduras estaban remachadas en oro, peleaban desnudos y precedían sus ataques con trompetas. Combatían pintados de azul con glasto, que aparte de aterrorizar a los enemigos, las cualidades antisépticas del glasto, ayudaban a prevenir la infección de las heridas.



Boudica, también fue conocida por el nombre latinizado de Boadicea, Buduica y Bonduca, aunque Boadicea es un error de trascripción del manuscrito de Tácito al ser copiado en la Edad Media, originalmente su nombre era Boudica, cuyo significado es “Victoria”.



Tácito en los “Anales” y “La vida de Julio Agrícola” y Dión Casio en “Historia romana”, coinciden en afirmar que la reina Boudica probablemente nacida en el año 26 d.C. destacaba por su altura, su mirada feroz, su voz áspera, su cabello rojizo hasta la cintura, y por vestir con una túnica muy colorida, un grueso manto ajustado y un largo collar de oro.



Dión Casio nos cuenta además que “poseía una inteligencia más grande que la que generalmente tienen las mujeres” y que “Siempre que hablaba, sostenía una lanza con la mano para aterrorizar a cualquiera que la contemplase”.



Miembro de la predominante elite aristocrática de Icena, recibió una buena educación acorde a dicha posición social. En el año 48 d.C. se casó con el rey de esta tribu celta, Prasutagus, con quien tuvo sus dos únicas hijas.



Las tierras de los Icenos en su principio no fueron invadidas por los romanos debido a que Prasutagus se alió con Roma durante la conquista de Britania por el emperador Claudio en el año 43 d.C. Claudio ordenó esta invasión para conseguir un triunfo resonante ante Roma esperando obtener gloria militar que aumentase su reputación, así como obtener las famosas riquezas de la isla que llenarían de nuevo las arcas imperiales tras el despilfarro de su predecesor en el cargo, Calígula. Cabe decir que la primera invasión de Britania por los romanos fue ordenada por Julio césar en el año 55 a.C.La justificación del envío de las tropas fue la petición de ayuda efectuada por el rey Verica, aliado de Roma, en contra de Togodumnus y Caracatus, que se habían constituido en una amenaza y una opresión para el rey Verica. Para la invasión fueron enviadas las legiones IX Hispana, II Augusta, XIV Germana y la XX Valeria Victroix bajo el mando de Aulus Plautius, las cuales consiguieron la victoria haciendo que se rindieran 11 reyes locales en el año 43 d.C.



Prasutagus hizo coheredero de su reino al emperador romano, junto con sus dos hijas, de esta manera pensaba preservar su linaje, para la ley romana la herencia sólo era a través de la línea paterna.Era normal que Roma gobernase algún territorio difícil y aislado de sus fronteras por medio de reyes dependientes de Roma; estos reyes eran conocidos como reyes clientes.

Esta forma de actuar con el testamento de un rey cliente era muy habitual durante el Imperio Romano. Se dejaba ser independiente durante su vida al rey cliente y éste dejaba en testamente sus territorios a Roma. Ejemplos de esta práctica fueron la anexión de las provincias de Galacia y Bitinia.



A la muerte de Prasutagus su linaje fue ignorado, Nerón recibió su parte de la herencia, pero los romanos ignoraron a las hijas del rey Prasutagus, apropiándose de todos sus bienes, anexionándose sus tierras y tratando como esclavos a los nobles de la tribu.

Roma creía que la deuda que Prasutagus había adquirido con el Imperio Romano, debido a que había vivido lujosamente y había hecho que el reinado Iceno prosperara enormemente, pidiendo prestado dinero a los romanos, dejaba a sus súbditos ligados a esa deuda, y por consiguiente consideraron que las tierras de los Icenos tenían que pasar a ser propiedad romana como pago de dicha deuda. Boudica, la entonces reina, no pudo reunir el dinero y se negó a hacer efectivo el pago.

Su negativa provocó que el procurador Cato Deciano, encargado de velar por los asuntos financieros del emperador, enviara varias unidades legionarias para que arrasaran la región. Dión Casio narra que los romanos, incluido Séneca el Joven, tomaron esclavos como pago de la deuda y Tácito en los Anales nos explica que:

Fue como si Roma hubiese recibido todo el país como regalo. Todos los jefes fueron desposeídos de sus propiedades ancestrales, y los familiares del rey fueron esclavizados (…) mientras los centuriones saqueaban el reino, sus esclavos rapiñaban la residencia regia como si fuera un botín de guerra”




Boudica protestó amargamente, y después de todos sus esfuerzos fue sacada del palacio, desnudada en público y azotada por haber incumplido el pago de la deuda. A continuación, ignorando toda decencia, ley y sentido común, los oficiales y soldados romanos violaron a sus hijas, las herederas del reino. Con este acto seguramente imposibilitaban que las muchachas pudieran casarse y así agotaban la línea hereditaria.



En el año 60 d.C. o 61 d.C. mientras los romanos bajo el mando de su gobernador Cayo Suetonio Paulino estaban ocupados en una campaña contra la isla de Mona (Anglesey), refugio de Britanos rebeldes y gran centro druídico, los desairados Icenos junto a los Trinovantes y otras tribus, convocadas por la reina Boudica, conspiraron para levantarse unidas contra los romanos, eligiendo a la misma Boudica como líder de las tribus.



Boudica usando métodos de adivinación realizó una ceremonia en la que extrajo de los pliegues de su vestimenta una libre (animal sagrado para los britanos) liberándola. Interpretando la dirección en que corría la liebre invocó a Andraste, la diosa celta de la victoria, enardeciendo así aún más el ánimo de los insurrectos.



Dión Casio, en “Historia”, pone en boca de Boudica un largo discurso que, aunque inventado, si sirve para hacernos una aproximación de los sentimientos de los britanos hacia Roma.

¿Habrá algún trato suficientemente vergonzoso o doloroso que no hayamos sufrido desde que los romanos llegaron a Britania? ¿No es cierto que se han apoderado de casi todo lo que teníamos, y luego nos han obligado a pagar impuestos por lo poco que nos quedaba? ¿Acaso no pagamos impuestos hasta por nuestros propios cuerpos, y además debemos poner estos mismos cuerpos al servicio de los romanos para arar y cuidar de sus campos? Hubiera sido mejor si nos hubieran hecho esclavos de una vez, pues al menos hubieran acabado con nuestra obligación de pagar rescate por nosotros mismos cada año. O mejor aún, podrían habernos matado de una vez y haber terminado con todo.”



Con su liderazgo sobre varias tribus britanas, entre cien mil y doscientos treinta mil guerreros se unieron y avanzaron hacia la Castra de Camulodunum (la actual Colchester), fortaleza romana situada en la antigua capital de Trinovantia. Los habitantes locales, resentidos con los soldados romanos por erigir un templo a Claudio a sus expensas y hartos del maltrato continuo a que eran expuestos por los legionarios veteranos establecidos en la ciudad, no hicieron nada para defenderlos y sabotearon las obras de fortificación y defensa que levantaban los romanos ante la llegada del ejército rebelde. Los soldados veteranos, pidieron refuerzos al procurador Cato Deciano, que sólo envió 200 auxiliares militares. El ejército de Boudica, cayó sobre la ciudad y la destruyó, los últimos defensores romanos fueron sitiados en el templo durante dos días hasta que finalmente fueron exterminados.



La legión IX Hispana, al mando de Petilio Cerial, fue enviada contra el ejército de Boudica en Camulodunum, pero cayó en una emboscada de los rebeldes Icenos, quienes los desbarataron por completo, matando a dos mil quinientos legionarios.



Entonces Boudica se dirigió entonces hacia Londinium. Suetonio Paulino logró llegar a la ciudad, y una vez allí descubrió que el culpable de todo, el procurador Deciano, se había formado su propia opinión sobre las posibilidades del ejército romano y ya había tomado un barco con rumbo a la Galia. Londinium no estaba fortificada y no estaba preparada para la defensa militar. Este fue el motivo por el que el gobernador Suetonio, ante la imposibilidad de defender la ciudad y desoyendo las reclamaciones de sus habitantes pidiendo la presencia de las tropas romanas, se retiró, dejando que Boudica incendiara y matara en masa a gran parte de la población rezagada y dejada a su suerte por los soldados romanos. Los que se atrevieron a combatir fueron despedazados y sufrieron las muertes más atroces. Boudica y su ejército no dejaron ni a los animales de trabajo a salvo, que una vez usados para conducir a los vencidos a los lugares de sacrificio, eran también degollados.

“Boudica no estaba interesada en hacer prisioneros o solicitar un rescate por ellos o ningún otro comercio de guerra. El enemigo fue atacado con matanzas, patíbulos, fuego y crucifixiones, como hombres que se cobraban la venganza que podían antes de que cayese sobre ellos el justo castigo” Tácito, "Anales".

Dión Casio es aún más gráfico en su relato:

“Aquellos que fueron llevados prisioneros por los britanos se vieron sometidos a todas las formas conocidas de atrocidad. La peor y más bestial atrocidad cometida por sus captores fue la siguiente. Colgaron desnudas a las mujeres más nobles y distinguidas, les cortaron los pechos y se los cosieron a las bocas para que parecieses que las víctimas se las comían; después empalaron a las mujeres sobre unos pinchos puntiagudos que los atravesaron todo el cuerpo. Todo esto lo hicieron acompañándolo con sacrificios, banquetes y comportamientos inmorales, no sólo en todos sus lugares sagrados, sino en particular en la arboleda de Andraste. Éste era su nombre para Victoria, y la contemplaban con la reverencia más excepcional. Dión Casio, "Historia".



Suetonio Paulino tampoco llegó a tiempo para defender Verulanium (la actual Saint Albans), ciudad que también fue arrasada por el ejército rebelde, matando sin compasión a sus habitantes, odiados por sus congéneres por su colaboracionismo para con el Imperio Romano. Por fortuna, muchos de ellos pudieron huir refugiándose cerca de los campamentos romanos.



Tras estas derrotas, Roma contaba con unos setenta mil romanos y simpatizantes a manos del ejército de los Icenos.



Tras las victorias conseguidas, Boudica y su ejército decidieron permanecer en Verulanium. Suetonio Paulino llamó entonces a todas las legiones disponibles, la XI Augusta, la XIV Germana y la XX Valeria Victroix, además de una serie de auxiliares adiestrados rápidamente. Sin embargo no se sabe bien el motivo la XI Augusta, que era la más veterana en combate no llegó a tiempo, pues su comandante Poenio Póstumo no respondió a la llamada de su superior.



Con todas las legiones posibles bajo su mando, Suetonio, presentó batalla. El ejército romano estaba en inferioridad numérica, el campo de batalla escogido por el gobernador romano era un terreno con un desfiladero con paredes en terrazas protegiendo sus flancos y una suave pendiente descendente delante de ellos, mientras que a sus espaldas tenían un espeso bosque. Esto implicaba que el ejército romano no podía ser flanqueado por los britanos, pero también implicaba que los romanos en caso de perder, no podrían huir. Era el momento de vencer o morir.


Cada uno de los líderes arengó a sus soldados. Boudica por su lado, entre otras cosas, le gritó a su ejército que entonces era formado por doscientos mil efectivos:



“...ganaremos esta batalla o moriremos! Eso es lo que yo, que soy mujer, me propongo hacer. Que los hombres vivan esclavos si lo desean...”



Suetonio, a su vez exclamó:


“...no temáis su espíritu rebelde. Su audacia nace de su temeridad, pero sin las armas ni la disciplina...Somos romanos y hemos conquistado el mundo gracias a nuestro valor...”



Cuando la infantería britana se dispuso a avanzar, Suetonio mandó formar a la parte media de la infantería ligera haciéndola avanzar a paso rápido, formando así una cuña respaldada por la infantería pesada y los auxiliares. De la poderosa cuña brotaban las puntas de las lanzas que atravesaban el cuerpo de los desprotegidos Icenos, que eran rematados después por las espadas romanas.



Los Icenos que esperaban un combate cuerpo a cuerpo, intentaron reorganizarse, pero mucho más indisciplinados y desordenados que los romanos para cuando consiguieron organizarse en un grupo para atacar, fueron sorprendidos por la caballería romana que los masacraba sin piedad.La cuña romana llegó hasta los carros de los bárbaros, donde masacraron a las mujeres y niños, haciendo que los Icenos se desmoralizaran y perdieran toda perspectiva de la batalla.



Los romanos obtuvieron la victoria, y persiguieron a los Britanos que huían. En el campo de batalla quedaron los cuerpos de ochenta mil Icenos y apenas cuatrocientos romanos. Boudica, tras esta derrota, para evitar ser atrapada por los romanos, se suicidó con veneno. No se conoce la suerte que corrieron sus hijas, pero probablemente murieron junto a ella.



Según se cuenta, los rituales funerarios de Boudica fueron fastuosos y dignos de la gran guerrera que fue. Hoy en día se sigue desconociendo el paradero de su tumba, cosa que fomenta aún más su leyenda.

“[Ella] se vengó de los soldados romanos matando a una legión entera, pero tras una masacradora batalla, donde Boudica tenía una cantidad de luchadores (y también mujeres y niños) 4 veces mayor que las del general Romano Suetonio, no pudo contra su ingeniosa táctica estratégica, y la batalla fue una auténtica carnicería de britanos.[...] y Boadicea se mató para evitar la captura y la desgracia.” (Tácito, citado en The Woman’s Encylcopedia of Myths and Secrets, de Barbara G. Walker.)


Durante la Edad Media, la leyenda de Boudica fue casi olvidada, pero llegado el siglo XIX, fue recuperada y ensalzada. Los historiadores británicos recordaron que Boudica significaba “Victoria” con lo que la reina de los Icenos compartía nombre con la reina Victoria, que gobernó un imperio más basto incluso que el de Roma.



Los británicos, olvidándose de los hábitos salvajes y las masacres y torturas ordenadas por la reina Icena, la convirtieron en heroína nacional y en 1905, fue erigida una estatua de Boudica, triunfante subida en su carro. Esta estatua se alza junto al Tamesis, frente al Parlamento británico, en Londres, la ciudad que convirtió en cenizas. La estatua fue erigida como símbolo del sentimiento de libertad del pueblo de Britania en un momento tan crucial para los moradores de la vieja Alvión (nombre con el que era conocida Britania).

FUENTE: IDVS, IMPERIO ROMANO.

sábado, 16 de enero de 2010

MEDIOS DE COMUNICACION

Roma es la primera cultura en que la información transmitida era importante para el poder. Los antecedentes de la prensa escrita se remontan a la antigua Roma, donde la primera publicación periódica conocida fue, el “Acta diurna populi Romani” o “Acta diurna Vrbis”, una hoja de noticias en formato cartel, que, por orden de Julio César, entonces, cónsul, se publicaba diariamente y se colocaba en distintos lugares de acceso público del Foro, bajo el cuidado de los legionarios.

Hay registros de actas de noticias aparecidas alrededor del 131 a.C. pero no fue hasta el año 59 a.C. que este boletín informativo con los acontecimientos oficiales se empezara a redactar de forma periódica.

Inicialmente, el “Acta Diurna” publicaba resultados legales y edictos, pero posteriormente no solo informaba sobre edictos, sino también noticias de sociedad como bodas, nacimientos, muertes legales, sucesos y rumores de interés popular. También aparecían algunos avisos publicitarios, como, por ejemplo, ventas de grandes lotes de esclavos.

Era realizada por los “Diurnaii”, que serían el equivalente a los protoperiodistas actuales.

Para evitar falsificaciones o alteraciones eran realizadas en metal o piedra, desafortunadamente ninguna acta sobrevivió el paso del tiempo, pero se conservan copias en papiro realizadas por escribas.En sus principios solo se publicaban en Roma, pero después, los particulares realizaron copias manuscritas en papiro, pero también fueron copiadas en serie, todo o parte de estas actas, hasta el punto que se genera un cierto volumen de negocio con el reparto de estas copias por todas las provincias, extendiéndose así por todo el Imperio. Estas copias eran vendidas en establecimientos públicos, aparte de ser colocada en tablones por todas las ciudades.

Uno de los grandes instigadores de estas copias fue Cicerón. Consciente del valor de la información como instrumento de poder, Cicerón se rodeó de buenos informantes que le mantuvieran al tanto de lo más importante cuando él no estaba en la ciudad imperial. Existen varias cartas de M. Celius Rufus, un plebeyo que fue corresponsal de Cicerón en Roma mientras él era Cónsul en Cilicia. Seguramente todos los cargos públicos establecidos fuera de Roma mantuvieron corresponsales similares.

El éxito del “Acta Diurna” era importante y la información que aparecía, era controlada por el poder, adaptando las noticias a los intereses políticos de sus editores, convirtiéndose así en un gran medio propagandístico del mismo poder.

Bajo el mandato de Julio César también se hizo público el “Acta Senatus”, un boletín privado donde se recogía la información realizada por el Senado. De este modo las noticias del Senado podían ser revisadas por un público en general.

También existían otras formas de comunicación en la antigua Roma, los “Praeco” eran pregoneros que recorrían la ciudad comunicando noticias oralmente. Existieron también otra clase de pregoneros, como los “Strilloni” que comunicaban información y publicidad comercial y los “Subrostani” que vendían la información que poseían, como lo hacen las agencias de noticias actuales. Eran los “Subrostani” según cuenta Horacio, “quienes completaban la información para los interesados, las noticias sólo sugeridas o calladas o breves de las actas públicas, y hasta fueron, probablemente, autores de libelos, a encargo, por ejemplo, de Tibero”

Otras publicaciones romanas eran los “Annales Maximi”, donde se recogía lo más importante que había ocurrido durante el año: actos de poder, batallas ganadas, conquistas, logros… Después apareció el “Acta Pública”, que trataba sobre logros comerciales, nuevas legislaciones… muy parecido a los “Annales” pero cambiando de periodicidad.

A pesar de todas las publicaciones aparecidas, en Roma, no existía la libertad de información, debido a que el poder controlaba todos los medios de comunicación.

De los grandes nombres que nos ha dejado Roma como por ejemplo, Virgilio, Horacio… la gran mayoría de ellos trabajaba para el poder y los disidentes, como por ejemplo, Ovidio que puso en cuestión el poder imperial, eran castigados.

Algunos libros publicados, como por ejemplo los libros de magia, estaban prohibidos y eran quemados todos los ejemplares que se encontraban.

También los libros de profecías estaban prohibidos, pues eran considerados una forma de censura al poder. Todo el que no respetaba la figura imperial era castigado con la pena de muerte. En la Edad Media el género periodístico usado en Roma fue abandonado totalmente.

viernes, 8 de enero de 2010

EL COSTE DE LA VIDA EN EL IMPERIO ROMANO:

Según Plinio la vida era increíblemente barata en Roma (250 a.C.) al poder comprar con un as (moneda de bronce) un celemín de trigo (8,75 litros), un congio de vino (3,3 litros), 30 libras de higos secos, 10 libras de aceite y 12 de carne, considerando que la libra eran 330 gramos. Las noticias sobre salarios y precios en el Imperio Romano son difíciles de conseguir ya que las fuentes apenas tratan estos asuntos. Según el poeta satírico Marcial los proconsulares tenían unos ingresos anuales de un millón de sestercios (la moneda de bronce), mientras que un médico reputado podía alcanzar los 400.000, un profesor estatal de retórica, 100.000 ó los altos cargos de la administración entre 200.000 y 60.000 sestercios. Los legionarios vieron subir sus salarios desde los 900 sestercios que cobraban en época de César hasta los 2.000 de Septimio Severo. Los sueldos de los centuriones rondaban entre 40.000 y 20.000. San Mateo menciona en el Evangelio que el sueldo de un jornalero agrícola es de cuatro sestercios diarios, posiblemente incluyendo la manutención -comidas e incluso alojamiento, en algunos casos-. En un contrato de trabajo del año 164 se menciona un salario de dos sestercios y un as a diario, más el alojamiento y la manutención. Los especialistas consideran que estos datos podrían variar en una proporción de uno a tres dependiendo de los puestos laborales. Los ingresos anuales de un jornalero fluctuarían entre 720 y 2.200 sestercios. Si lo multiplicamos por tres obtendremos el sueldo aproximado de un artesano.

Según unas tablillas encontradas en Pompeya donde aparece la lista de la compra de una familia de dos miembros y un esclavo -posiblemente artesanos- el gasto medio en alimentación diario sería unos seis sestercios. Bien es cierto que el menú no era pantagruélico, sino más bien frugal, consistente en pan, vino, verduras, queso y dátiles. Juvenal nos dice que un zapatero come cebolletas y morro de cerdo hervido. Según Marcial, una familia pobre se alimenta de gobios, cebollas y queso. Pan negro mojado en un tazón de caldo y coles podría ser un ejemplo de menú para una familia de obreros romanos. Marcial dice que los alimentos más baratos que se vendían en las calles de Roma eran salchichas y garbanzos. Un tercio de litro de aceite constaría un sestercio y el trigo se vendía a tres sestercios el celemín (6,5 kilos). Para evitar conflictos sociales, el Estado alimentaba a más de 150.000 familias.

Los gastos en vestido y calzado rondarían los 30 sestercios ya que la túnica oscilaría hacia los 15 sestercios, al igual que los zapatos. Limpiar una túnica costaba cuatro sestercios. El alquiler en la ciudad de Roma era tremendamente caro. Unos 2.000 sestercios anuales serían el alquiler más barato en el siglo I lo que motivaba que parte de la vivienda fuera subalquilada por el inquilino a otra familia. La operación se podía repetir creando verdaderas situaciones de hacinamiento en la insulae, las casas de inquilinos que ocupaban una manzana con cinco o seis pisos de endeble construcción.

fuente: Artehistoria.